“NI A PALOS A MISERIA Y A CREER QUE ESA CONDENA NO PUEDA SER EVITADA POR LA ACCIÓN HUMANA”

Entrevista

Entrevista póstuma a Iván Heyn.

Esta entrevista está creada con retazos de las columnas de economía que Iván escribió para el Ni a Palos. Leyendo sus artículos volvimos a emocionarnos con la manera didáctica y profunda que tenía para explicar la complejidad de la economía. Con él, además, los problemas tenían soluciones, porque buscaba aplicar sus conocimientos en la acción política. Iván nos daba la certeza de que todo podía mejorar. Sin él, seguramente, tardaremos mucho más en lograrlo.

Por Julia Mengolini y Federico Vázquez

En pocas palabras, ¿por qué bancás este proyecto político?

Para que nuestro país siga generando riqueza y garantice un nivel de vida digna para todos sus habitantes es necesario profundizar el proceso que se inició en 2003. Ese proceso año a año ha favorecido la generación de producción industrial nacional, recuperando el empleo, recuperando la demanda de ciencia y tecnología y por lo tanto generando cada vez mejores condiciones de trabajo para la población. Este modelo de crecimiento tiene como sus principales beneficiarios a los trabajadores formales e informales, a los movimientos sociales que luchan por convertirse en trabajadores, a los intelectuales, profesionales y técnicos de la industria, a ciertos sectores del empresariado nacional y a los productores agropecuarios. Estos actores forman parte de una alianza social que estructura el movimiento político que debe defender lo logrado hasta ahora y profundizar este proceso. Es claro que cuando la emergencia de la miseria no presiona aparecen pujas, saludables, entre los distintos actores que conforman esta alianza, pero es fundamental no perder de vista que las coincidencias entre estos sectores son más que las diferencias. Y a no olvidarse: del lado de enfrente están los sectores rentistas que esperan ansiosos volver al país neoliberal que en los 90 dejó a más de la mitad de los argentinos debajo de la línea de pobreza.

-Pero el modelo neoliberal, ¿empezó en los 90?

Lo cierto es que las elites locales nunca vieron con buenos ojos el proceso de industrialización -que se había instaurado en nuestro país a mediados de la década del 40 que tuvo al desarrollo como premisa- ya que en ese modelo de crecimiento no había un lugar “exclusivo” para las rentas agropecuarias y financieras. Por lo tanto, si querían ganar plata, tenían que invertir, innovar e incorporar tecnología y -como en toda democracia- negociar con los sindicatos. A este cuadro de presión constante, se sumaron los intereses de EEUU, quien no compartían la idea de que los países latinoamericanos estructuraran economías independientes. La combinación de los intereses locales e internacionales buscó con el golpe de Estado de 1976, a través de la tortura, la desaparición forzada de personas, un disciplinamiento social que, acompañado con la desindustrialización y el endeudamiento, dejaron a nuestro país de rodillas durante casi 30 años en los cuáles cada año hubo más pobres, más excluidos, más emigrados, menos derechos, en síntesis: un plan sistemático de destrucción de una Argentina para todos.

-Y ese modelo social y económico tenía como premisa llevar al Estado a su mínima expresión…

La propuesta es que el Estado intervenga lo mínimo e indispensable, garantizando los derechos de propiedad mientras el mercado hará el resto. El cuentito es así: si existe alguien que demanda un bien y está dispuesto a pagar por él, existirá alguien dispuesto a producirlo. El móvil del productor es ganar dinero y por lo tanto hay que pagarle. Esta lógica fue la que en la década del 90 justificó una reducción del Estado a niveles mínimos. En general una frase bastante escuchada entre los economistas ortodoxos es que el gasto público crece muy rápido, que el Estado es un elefante, que su gasto es ineficiente y que por lo tanto hay que reducir el gasto público.

A partir de 2003 la recuperación económica de nuestro país tuvo como actor principal al Estado que  sube las jubilaciones, garantiza el acceso a este beneficio de 2,5 millones de personas, invierte en energía, cloacas, viviendas y por lo tanto avanza en la recuperación de sectores estratégicos como los trenes, la aerolíneas de bandera, las AFJP y otras tantas.

Esta dinámica se puede observar claramente en la composición del gasto público nacional que hoy se encuentra en torno al 2 de cada 5 pesos que se generan en la economía argentina, el 40% de la economía hoy es el Estado. Si observamos en qué se invierte este dinero encontramos que 15 de cada 100 pesos se destinan a obra pública, 63 pesos de cada 100 se destinan a salud, educación, jubilaciones y Asignación Universal por Hijo que es lo que se conoce en la jerga económica como el gasto social. En materia social Argentina posee el mayor nivel de cobertura para sus jubilados de América latina y la AUH es el plan social más grande en términos relativos del continente. La intervención del Estado tiene como objetivo disminuir las desigualdades y garantizar oportunidades para todos los argentinos. Todavía existe mucho por hacer pero este es el camino.

-¿Y qué es lo que falta por hacer?

El crecimiento económico ha sido fenomenal en los últimos años. De 2003 a 2010 la riqueza argentina creció un 70%. La política económica tuvo como objetivo multiplicar la riqueza nacional pero además la creación de esa riqueza tuvo como fuente la participación gigante de los trabajadores. Por esto, en 2003, 20 de cada 100 argentinos no tenían trabajo y hoy son 7 de cada 100 los desocupados. Sin embargo, la creación de empleo no es condición suficiente para mejorar esta situación. No es lo mismo tener una changuita en la construcción que ser oficial albañil, porque la calidad del trabajo es central para mejorar los ingresos de los trabajadores y la base de esta calidad es qué tipo de estructura productiva tiene un país. Las políticas económicas de este periodo siempre plantearon como objetivo central desarrollar y diversificar la estructura productiva logrando que la industria se desarrolle y la calidad del empleo sea cada vez mejor. En el período el empleo que se creó fue empleo en blanco, y si bien falta mucho, el empleo en negro pasó del 50% al 35%. En nuestro país, entonces, se crea más riqueza debido a que existen condiciones generadas por la política económica que favorecen las actividades productivas que generan empleo. Pero, como ya saben, mis queridos amigos niapaleros, el mundo no es un cuento de hadas y es esperable que los dueños de las empresas en donde se genera la riqueza a través del trabajo quieran quedarse con el total de esa torta.

-¿Y cómo se resuelven esas tensiones?

En nuestro país las tensiones que aparecen son las tensiones sociales que tienen que ver con un crecimiento acelerado que obliga al Estado a asumir cada vez más responsabilidades. La necesidad de aumentar la intervención en la distribución de la energía eléctrica, el aumento de las presiones sobre las inversiones para explorar y producir gas y petróleo, garantizar un mejor sistema de transporte o aumentar la cantidad de viviendas que se construyen son una muestra. Y es hacia estas inversiones que se están dirigiendo los records de recaudación y por lo que crece el gasto público.

-No entiendo…

Caminando por la playa enfrentamos la primera pregunta económica del año: ¿cuál es nuestra restricción presupuestaria? El caso es que la morocha infartante que toma sol frente a nosotros podría responder positivamente a la insistente sonrisa que emitimos. En caso de que la respuesta sea afirmativa será fundamental contar con recursos suficientes como para invitarla con algo. Y ahí repasamos la sabia política de aprovechar un gran año de crecimiento económico en el que, si bien gastamos más platita que la que veníamos gastando, también ganamos más y por lo tanto el saldo fue superavitario. Y este superávit son los ahorros que hoy nos sonríen desde el bolsillo de la malla y nos dan la tranquilidad de seguir avanzando con la morocha. En materia de política económica los razonamientos no son muy diferentes a los que hacemos insolados y acalorados mientras caminamos escondiendo la panza e imaginamos que la morocha nos mira en un balneario de la Feliz. En el marco de la crisis financiera internacional, el Estado nacional invirtió miles de millones de pesos en sostener la actividad económica, la asignación universal, los subsidios a los sectores productivos para que no despidan personal, la obra pública, los créditos blandos para el consumo, etc. que generaron que en 2009 el balance de las cuentas públicas quedara en un equilibrio delicado (se recaudó aproximadamente lo mismo que se gastó).Gran diferencia conmigo que estoy a punto de gastarme mi superávit fiscal para ver si me puedo levantar a la morocha de la playa.

- ¿Pensás que los problemas de la ciudad de Buenos Aires tienen que ver con una mala gestión?

Las cuestiones de gestión no son puramente técnicas y tienen que ver con las visiones ideológicas que existen. No es una novedad que el macrismo no tiene como prioridad resolver los problemas de los sectores pobres en la ciudad. El problema de vivienda es el que atraviesa toda la problemática social de un espacio metropolitano tan complejo como el porteño. Los modos de abordar esa problemática exigen complejidad en la mirada, políticas públicas eficaces y buena gestión. Escuchar a Larreta decir que el problema de la vivienda es que hay una política inmigratoria muy débil, al mejor estilo Berlusconi, habla al mismo tiempo de una concepción penosamente reaccionaria y racista del conflicto social, y de una inocultable pobreza intelectual.

Durante la campaña, el actual Jefe de Gobierno decía que era una vergüenza que con los recursos que existían todavía hubiera villas en la ciudad y criticaba a las gestiones anteriores por su incapacidad de gestión. Sin embargo, desde que asumió, su gestión terminó sólo 81 viviendas. En el gobierno nacional existe un Plan Federal de Vivienda que ha generado más de 500 mil unidades habitacionales en 7 años y tiene 200 mil en ejecución en todo el país. Este plan contempla un cupo para la Ciudad de Buenos Aires de 11 mil viviendas ya que son los gobiernos locales los que realizan la administración del programa y es el gobierno nacional el que aporta los recursos. La cuestión de la política de vivienda (o su ausencia casi total) del actual gobierno es doble, a la vez ideológica y de gestión. La ciudad PRO no puede pensar lo que pasa de la avenida Rivadavia hacia el sur, la política de maquillaje urbano de bajo costo y alta visibilidad sirve para el marketing político que tan bien hace Durán Barba, pero no resuelve en absoluto los problemas serios que tiene la ciudad. El otro problema es que el gobierno de Macri es malo en sus propios términos, y la república de los gerentes que prometió en 2007 muestra cada vez con más claridad que la gestión pública es un arte que esta derecha berreta y sin brillo no maneja en ninguno de sus rudimentos.

-¿A qué le decís ni a palos?

A la existencia del mercado como factor único y determinante donde las leyes que gobiernan la producción y distribución de la riqueza están por fuera de la órbita de las decisiones humanas. A creer que el destino de miles de personas es el desempleo y ni a palos a miseria y a creer que esa condena no pueda ser evitada por la acción humana.

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“El crecimiento económico ha sido fenomenal en los últimos años. De 2003 a 2010 la riqueza argentina creció un 70%. La política económica tuvo como objetivo multiplicar la riqueza nacional pero además la creación de esa riqueza tuvo como fuente la participación gigante de los trabajadores.”

“En materia social Argentina posee el mayor nivel de cobertura para sus jubilados de América latina y la AUH es el plan social más grande en términos relativos del continente. La intervención del Estado tiene como objetivo disminuir las desigualdades y garantizar oportunidades para todos los argentinos. Todavía existe mucho por hacer pero este es el camino.”

“En nuestro país, entonces, se crea más riqueza debido a que existen condiciones generadas por la política económica que favorecen las actividades productivas que generan empleo. Pero, como ya saben, mis queridos amigos niapaleros, el mundo no es un cuento de hadas y es esperable que los dueños de las empresas en donde se genera la riqueza a través del trabajo quieran quedarse con el total de esa torta.”

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