Lanús también debió pagar el precio por la inactividad

Foto: AFP

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Fue apenas una sombra del equipo que brilló el año anterior. Lento, sin reacción y muy previsible, fue superado con justicia por Nacional de Montevideo, 1 a 0, en el debut por el Grupo 7 de la Copa Libertadores.

Lejos del equipo explosivo que lució el año pasado, Lanús también sintió el peso del prolongado receso y perdió ante Nacional de Uruguay, 1 a 0, en el arranque del Grupo 7 de la Copa Libertadores. El único gol fue anotado por Hugo Silveira, a los 25 minutos del primer tiempo.

En esa etapa inicial se jugó al ritmo de Nacional, que cortó el vértigo que propone habitualmente Lanús y, cuando tuvo la pelota, lastimó por la izquierda con la habilidad de Ramírez y las subidas de Espino. Mientras que el local, sin manejo en el medio, abusó del pelotazo para los dos extremos, Silva y Acosta, ambos bien contenidos por una defensa tricolor muy segura.

En esa tónica, el Tricolor tuvo la primera a los 10, con un remate de Silveira que tapó Andrada con dificultad. Un Lanús dormido, apenas respondió con un tiro débil de Maxi Velázquez que contuvo Conde.

Promediando la etapa pareció que el equipo de Almirón podía inquietar por las bandas, pero a los 25 minutos, tras una buena triangulación, Nacional se puso en ventaja. La aguantó bien de espaldas Ramírez, abrió a la izquierda para Espino, éste envió un centro rasante y Silveira convirtió con todo el arco libre.

Por la izquierda la visita encontraba el negocio, con Espino y Ramírez, explotando las dudas de Gómez y Herrera. Y fue así como a los 34, Ramírez se fue solo y cortó justo Andrada con los pies, afuera del área. El mismo zurdo tuvo la chance del segundo a los 41, con un remate cruzado que se fue arañando el palo izquierdo. En el medio, tras dos centros, Román Martínez dispuso del empate, pero en una le tapó el remate Conde y Silveira sacó en la línea; y en la otra disparó alto, de zurda.

Lanús salió más decidido en el complemento, aunque sin profundidad, la que encontró recién a los 22, con un cabezazo de Román Martínez y una gran atajada de Conde.

Muy retrasado, Nacional trató de aguantar, y sólo corrió riesgos a los 25 minutos, cuando Sand pifió en un centro atrás de Acosta. Después, el Granate terminó hundido en su impotencia, maldiciendo por un receso interminable.

Fuente: Diario Popular

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