Macri privatiza la seguridad de 13 hospitales de la Ciudad.

UNA SEMANA DESPUÉS DEL RETIRO DE LA POLICÍA FEDERAL DE LA CUSTODIA DE LAS INSTITUCIONES PORTEÑAS

Por Rodolfo González Arzac
En lugar de recurrir a la Policía Metropolitana, el jefe de gobierno dispuso contratos de urgencia para remplazar a los efectivos federales. La medida no alcanza a los restantes nosocomios, ni a los centros de salud comunitarios.

Una semana después de que el gobierno nacional anunciara el retiro de la Policía Federal de la custodia de instituciones de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri informó ayer que contratará seguridad privada para remplazar a esos efectivos. Lo hizo después de que los hospitales pasaran más de cuatro días funcionando con los servicios de guardia y poco más. La medida, sin embargo, no cubrirá a todos los edificios: a partir de hoy sólo tendrán un refuerzo de agentes privados los 13 nosocomios de agudos. Los 20 centros de salud paralizados por los médicos desde el viernes pasado –a pesar de que algunos no contaban con presencia federal– no están incluidos en el nuevo plan. Los funcionarios porteños anticiparon que no van a desplegar allí a ninguno de los 2000 integrantes de la Policía Metropolitana. 
“Vamos a intentar cuidar a los pacientes, médicos, enfermeras y docentes. Allí donde ellos acepten de común acuerdo, vamos a remplazar a la policía que nos retiró el gobierno nacional por seguridad privada”, prometió el jefe de gobierno porteño, quien sin embargo nada dijo de la deuda de 27 millones que mantiene con el gobierno nacional por el pago de los adicionales  por el servicio que prestaba la Policía Federal. Y los legisladores de la oposición no tardaron en reaccionar. “Macri anunció que mandará a la Metropolitana y seguridad privada a los hospitales. ¿Y si nos hubiéramos ahorrado esta semana de histeria?”, se preguntó Gabriela Cerruti (de Encuentro por la Equidad y la Democracia).
Aníbal Ibarra, ex jefe de gobierno, a su vez, señaló: “Este conflicto está armado por Macri porque le conviene en un año electoral. Ahora Macri reconoce que va a cubrir con seguridad privada. Si el conflicto llegó hasta acá es por él. Y si hay puntos donde tiene que mandar policías de la Metropolitana, lo tendrá que hacer. Tiene 2000. El problema es que le lucen más en Villa Urquiza.”
La decisión de Macri no alcanza a las seis escuelas donde había custodia de la PFA, ni a otros 18 hospitales desplegados en la Ciudad, ni a ninguno de los 16 Centros de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC) que contaban, hasta hace una semana, con presencia de la PFA (además de que todos cuentan con un agente de seguridad privada). El caso de los CeSAC alimentó ayer todas las intrigas. El jefe del gremio de los médicos municipales, Jorge Gilardi, dijo que “el gremio no está de paro, pero los médicos no fueron a trabajar”. Algunos de los CeSAC que no abrieron las puertas no tenían asignadas horas adicionales de policías federales (ver página 4).
El pronóstico es incierto. Cerca del ministro de Seguridad del PRO, Guillermo Montenegro, aseguraron que “en los CeSAC ya tienen seguridad privada”, y que en esos casos el reclamo es que “quieren policías armados”. Y agregaron: “No van a ser custodiados por ningún efectivo de la Policía Metropolitana.”
La Policía Metropolitana tiene, según números oficiales, cerca de 2000 efectivos: de 70% viene de la Policía Federal; un 10% de la Bonaerense, y de otras fuerzas del interior del país; y 500 egresaron de la escuela de policías de la propia Metropolitana. Los recién iniciados cobran 4800 pesos, y el sueldo promedio es de 8000. El grueso de los efectivos cumple funciones en Villa Urquiza, Nuñez y Saavedra, los barrios elegidos por el PRO para empezar a poner en funcionamiento a la nueva fuerza. En esas comunas, las número 12 y 15, como excepción a la regla, los policías metropolitanos custodiarán el Hospital Tornu y el Pirovano. Otro centro tendrá la misma suerte: por orden judicial, el Hospital Penna ya tiene seguridad de la Policía Metropolitana.
La polémica entre el gobierno nacional y el porteño lleva ya una semana. Nilda Garré decidió dar de baja un convenio de horas adicionales con el gobierno porteño y ordenó que los efectivos de la Policía Federal se circunscriban a la prevención del delito en las calles. Mauricio Macri se quejó por la medida. Y se negó a emplear para esos fines a la policía que decidió crear, después de no conseguir el traspaso de las fuerzas de seguridad.
La medida anunciada ayer se supone que destrabará la inédita medida de fuerza de la Asociación de Médicos Municipales. Pero es difícil que cierre el círculo. En el gobierno porteño reconocen las falencias de entrenamiento, armamento y autoridad entre un agente de seguridad privado y un policía.
A pesar de eso, pocos días atrás, se volvió a abrir una licitación para la custodia de escuelas, hospitales y edificios públicos. El proceso se había abortado meses atrás porque varias empresas denunciaron que los pliegos favorecían a las dos grandes firmas del mercado.
Ahora, con cambios en las condiciones, los funcionarios porteños volvieron a convocar a las agencias de seguridad privada para que presenten sus planes para custodiar con personas, y también con tecnología, las entidades públicas. La puja de precios y los papeleríos podrían demorar varios meses. <

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