Ramón Cabrero

"Lanús es un equipo formador, no un equipo comprador"


-¿Cómo fue la experiencia de dirigir a un equipo grande de Colombia como Atlético Nacional?
-Fue muy buena. Es un equipo muy grande, con mucha convocatoria, manejado por una familia de Colombia de mucho dinero. Fueron once meses muy lindos, pero la realidad es que yo ya tenía la idea de ir un año y volverme, y se me hizo bastante duro porque uno ya no es un chico. Pero realmente el trato fue bárbaro.
-¿Cómo está del tema de salud?
-Bien, tuve un problema con el sistema eléctrico del corazón, me tuvieron que poner un marcapasos. No lo esperaba, pero por suerte salió todo bien y lo necesitaba, porque tenía un problemita que ni yo lo sabía, pero realmente estoy muy bien.
-¿Cómo vio, comparándolo con el fútbol argentino, el fútbol colombiano?
-El jugador colombiano técnicamente es muy bueno. Creo que Colombia todavía no ha crecido a nivel de profesionalismo como el fútbol argentino o el brasilero. Es un fútbol que sigue siendo lento, poco vertical, pero a ellos les gusta que sea así, por eso se les va a hacer muy difícil crecer.
-¿Observó algún jugador que le haya llamado la atención?
-Hay muchos que son realmente muy buenos. Yo tenía a Giovanni Moreno, que es el mejor jugador de Colombia, es flaco, alto y muy hábil. Lo ponía de nueve tirado atrás y tenía un muy buen rendimiento todos los partidos. Un equipo argentino sería muy complicado que lo traiga, porque el Atlético Nacional al estar bien económicamente pide cerca de seis millones de dólares.
-¿En algún momento tuvo algún llamado de acá preguntándole por ese jugador?
-Si, he hablado con Nicolás Russo y le dije que no era el tipo de jugador que necesitaba Lanús, porque a veces un muy buen jugador no es el que vos necesitás. En ese momento Luis quería un delantero de punta, y Giovanni es más un enganche, porque no le gusta jugar ahí, no se siente cómodo.
-¿Qué cambios notó en la institución en su regreso?
-Veo que a nivel de instalaciones ha crecido mucho, y va a seguir creciendo. Me llena de alegría porque lo veo muy bien a Lanús y veo que va a estar mucho mejor. Creo que es la apuesta que tiene que tener el club en este momento. Por suerte, hace tres o cuatro años que futbolísticamente no podría estar mejor.
-¿Pudo hablar con Luis Zubeldía desde que volvió?
-Sí, he hablado con Luis cuatro o cinco veces. Tanto él, como la gente del club, tiene muy en claro todo y eso es lo importante. Después la gente siempre quiere más, y es lógico. Pero los números de la gestión de Luis están a la vista y uno nos lo puede pasar por alto: la mayor cantidad de puntos cosechada, dos sub-campeonatos, cuatro jugadores vendidos por más de 30 millones de dólares, y sigue siendo un equipo protagonista. Además no hay que olvidar que se fueron Lautaro Acosta, José Sand y Eduardo Salvio, con eso se hace todo esto, no vendiendo rifas.
-¿Cómo ve la proyección de Luis Zubeldía, ha cambiado mucho desde que se fue?
-La gran ventaja de Luis es que, a pesar de ser muy joven, es muy capaz. Siempre tuvo mucha participación cuando estuvo al lado mío, no fue un ayudante de campo común. Y cuando se soltó solo a mi me preguntaron si estaba bien, porque no tenía experiencia, ¿y qué mejor experiencia que estar tres años dirigiendo en Primera División y salir campeón? Él tuvo la gran ventaja de haber estado conmigo tres años y salir campeón en el 2007, y a los 28 años era un técnico ya capacitado. De hecho lo demostró en su gestión. Creo que Luis ha sido el mejor técnico del fútbol argentino durante estos últimos dos años.
-Hubo una parte de este Campeonato en la cual se puso en duda la continuidad de Luis por considerarlo culpable del mal momento futbolístico.
-Muchas veces cuando un técnico hace un cambio o no pone cierto jugador lo consideran un caprichoso. ¿Caprichoso de qué? Uno se puede equivocar o acertar, pero no por capricho. Acá hay una cosa que es clara: es muy difícil suplantar profesionales como los que se fueron. Uno proyecta jugadores pero no siempre son de esa categoría, y Lanús lo está haciendo dignamente. Hoy en la Primera del equipo están jugando Erramuspe, Pizarro, Leandro Díaz, Marchesín... Este es el proyecto nuestro. Está esa apuesta o la otra, la de salir a gastar 15 millones de dólares en cuatro o cinco refuerzos, que tampoco te garantiza nada.
-Sin embargo cuando vino José Sand rindió y mucho, ¿se podría apostar a un mix de chicos del club y dos o tres refuerzos de categoría para respaldarlos?
-Sí seguro. Pero está claro que los jugadores de categoría, hoy por hoy, no están para nadie. Acá en Argentina se confunde la palabra "Jerarquía" o "Categoría" con "lo que está en el medio", y eso que está en el medio no es categoría, esa es la realidad. Lanús no puede comprar ni remotamente un jugador de la clase de Sebastián Blanco o Diego Valeri, lo tenemos que hacer nosotros. Aunque coincido en que uno tiene que traer jugadores, pero te piden cifras que no lo valen. Lanús es un equipo formador, no comprador.
-¿Cómo se hace para satisfacer la demanda de los hinchas que se acostumbraron a ganar siempre?
-Es normal que el hincha sea exigente y siempre quiera más. Lanús hace años atrás estaba acostumbrado a pelear del décimo puesto para abajo, y hoy estar entre los cinco o seis primeros en los últimos cuatro años con los chicos de club, es algo que no debería ser menospreciado, al margen de ser campeón.
-¿Cambió mucho este equipo al que salió campeón con usted en el 2007?
-Creo que el sistema táctico es el mismo: 4-4-2. Cuando el equipo está bien, el 4-4-2 pasa a ser 4-2-4, porque Lanús siempre fue muy ofensivo, y ahora lo sigue siendo. A veces uno tiene que cambiar el sistema porque hay jugadores que andan bien, más cuando se te van algunos tan importantes como los que se fueron. No se puede jugar con el mismo equipo cuando se juega bien y cuando se juega mal, uno cuando juega mal tiene que, primero protegerse y después armarse y buscar su juego.
-¿Cómo vio la inclusión de Sebastián Blanco en la lista de 30 preseleccionados?
-Que este entre los 30 es un orgullo, tanto para él como para todos nosotros, y si luego queda afuera no sería un fracaso. Además, por lo que observé, a Diego Maradona le gusta jugar con carrileros, es decir con Jonás Gutiérrez y Ángel Di María, y si te fijás en la lista, no hay muchos carrileros como recambio, así que por ese lado soy optimista. Particularmente, si yo fuera el técnico, Blanco estaría, porque es un jugador talentoso y sacrificado, como muy pocos.
-¿Ha visto algún jugador que sea parecido a Sebastián Blanco en las inferiores?
-Ahora estoy rearmándome, porque llegué hace tan sólo veinte días. No hay dudas de que Lanús sigue teniendo muy buenos jugadores. Considero que tenemos muy buenas categorías chicas y el crecimiento lo vamos viendo sobre la marcha, de repente tenés un jugador que la rompe en novena división y después llega a quinta o sexta y no deslumbra tanto. En cambio las categorías más grandes fueron las más perjudicadas por los jugadores que subieron a reserva o a entrenar con el plantel profesional. Lanús tiene jugadores que todavía no han explotado al máximo, como es el caso de Nicolás Ramírez, el mejor refuerzo que puede tener el club, a mi parecer. La gente cree que cuando un jugador no anda bien un año no sirve más, y no es así. Yo he visto jugar a Ramírez acá y ha deslumbrado, entonces quizá explote dentro de seis meses. Si algo tenemos nosotros en el club es paciencia, y por los buenos jugadores más paciencia todavía.
-Otro que tenía puesta sobre él muchas expectativas, y que todavía tiene que volver junto con Ramírez, es Germán Cano...
-Germán fue uno de los jugadores que tuvimos en Primera División y no explotó. Pero no tengo dudas que en algún momento lo va a lograr, porque tiene unas condiciones bárbaras, y no estaría de acuerdo con que lo dejen libre, aunque considero que no sería malo darlo a préstamo.
-Uno de los que está explotando actualmente es Javier Carrasco...
-Por ahí le juega en contra el físico, pero cuando se posee tanto talento como el que tiene él, y además se entiende el juego, le pasa a jugar a favor. Si Carrasco consigue jugar de tres cuartos de cancha hacia delante, el físico le puede ser muy positivo, porque a penas lo toquen es falta o penal.
-¿Por qué cree que no Lanús no ha podido dar el salto de calidad en las competencias internacionales?
-Las copas se juegan con experiencia, es fundamental. Acá la experiencia de a poco se fue yendo, vendimos de a tres y compramos de a uno. Se fueron Bossio, Graieb, Salomón, Sand, todos jugadores experimentados. Eran muy buenos profesionales, que hicieron crecer a jóvenes rebeldes como un grupo. En las copas uno puede tener dos apuestas: o traigo cinco jugadores importantes o hago crecer a los chicos, jugando a ver hasta dónde llego, como hizo Estudiantes. Uno no tiene que tomarlo como una obsesión, sino como un premio.
-Es algo que hace cinco años atrás no sucedía, el hecho de ingresar a torneos internacionales...
-Exacto. Algo que me sorprendió en mi regreso, fue que en el partido contra Universitario no tuvo lugar la concurrencia de hinchas que demandaba la situación. Ese tipo de cosas en la copa son importantes, porque a veces la presión de la gente te ayuda a ganar esos partidos. Me acuerdo que la primera etapa nuestra de copas la cancha estaba llena, y actualmente no sucede, pero creo que la gente en esa época estaba poco acostumbrada a jugar cosas importantes. Ahora es más continuo ver a Lanús peleando todo lo que juega.
-¿Cuál sería un nuevo piso para Lanús a partir de la próxima temporada?
-Sigo pensando que quedar de quinto para arriba es brillante, no tengo dudas, pero con nuestro proyecto. No podés salir a comprar refuerzos por 15 millones de dólares, cuando acá tenés jugadores que son iguales o mejores futbolísticamente, porque los terminás tapando. No es fácil, para los técnicos lo más complicada de todo, en esta última etapa, es traer jugadores de categoría.
¿Hay alguna posibilidad de que usted en el futuro pueda volver a ser técnico de Lanús?
-No, ya cerré esa etapa de dirigir en Primera División. Mi idea es no dirigir más, y pienso que la voy a cumplir. El día que se vaya Luis lo más lógico sería que suba alguien del club, porque es el proyecto de esta institución y nos ha dado muchos frutos.

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