Torneo Clausura 2010 Fecha 10: Lanús 1 vs Racing Club 0

El partido por los medios.

lg_Clarin 

Lanús le dio otro empujón a Racing

Como local le ganó 1-0 con un gol de Sebastián Blanco. Los de Russo volvieron a jugar un muy mal partido y tras la segunda derrota consecutiva siguen en zona de Promoción. El Granate sumó su tercera victoria en el torneo.

DOMINIO. Carlos Arce maneja la pelota ante la marca de Braian Lluy. (DyN)

Lanús le ganó esta tarde a Racing Club por 1 a 0, sin hacer demasiado, pero siendo superior al equipo de Avellaneda, en un partido correspondiente a la décima fecha del torneo Clausura.
El partido fue malo, con los dos equipos con pocas luces, pero en ese contexto fue más claro el local, que con poco justificó la victoria. Los primeros 45 minutos fueron un concierto de errores de los dos equipos. En ese lapso de tiempo se prestaron la pelota y compartieron las mismas equivocaciones.
El común denominador de la etapa inicial fue el prestarse la pelota, porque ni Lanús ni Racing supieron qué hacer con ella cuando la tenían en los pies.
En Lanús prácticamente nunca apareció Blanco -en el segundo tiempo dijo presente para marcar la diferencia-, el hombre que podría desequilibrar en el medio para habilitar a dos puntas, que a favor del enganche se mostraron estáticos y sin dar opciones de pase.
En Racing todo dependió de lo que pudiera inventar Gabriel Hauche, quien se las ingenió para generar situaciones de gol, como una que tuvo pasado el cuarto de hora pero que tapó dando rebote el inseguro arquero de Lanús Agustín Marchesín.
Los volantes de Racing no aportaron nada y Pablo Lugercio en la posición de enganche se mostró esta vez perdido, sin poder conectarse ni con los delanteros ni con los mediocampistas.
En ese contexto, Lanús tuvo las dos chances más claras de los 45 minutos iniciales: primero lo tuvo Guido Pizarro, pero pifió el remate al arco y sobre el final de la etapa casi abre el marcador Santiago Salcedo, luego de una buena habilitación de Blanco, pero el delantero paraguayo tiró la pelota afuera.
En el inicio del segundo tiempo sorprendieron dos cosas, una que los técnicos no hicieron cambios y, la otra, que Hauche, antes del minuto, tuvo una chance clara de gol pero remató por sobre el travesaño.
Lanús respondió con Blanco enseguida y parecía que se armaba otro partido. Pero fue sólo el ímpetu del comienzo de la etapa porque todo siguió siendo igual que en el primer tiempo.
Miguel Russo y Luis Zubeldía comenzaron a hacer modificaciones, pero pese a esos movimientos nada cambiaba y las imprecisiones seguían siendo protagonistas en la cancha del "Granate".
En ese contexto Lanús de a poco comenzó a ser superior a Racing, generando chances de gol, no muy claras, pero inquietando a Jorge De Olivera mientras Marchesín era un espectador de lujo del partido.
La pasividad de Racing, como la de su técnico Russo, provocó que Lanús se ponga en ventaja con un lindo gol de Blanco, quien luego de recibir de Pizarro remató desde el borde del área para vencer el esfuerzo de De Olivera.
Racing intentó reaccionar, tuvo una chance con Lucas Castromán, pero Lanús de contra pudo ampliar la diferencia y así terminó llevándose, con muy poco, una victoria merecida.

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lg_Ole

LANUS 1 - RACING 0

Taca´ llegamos.

Racing perdió su segundo partido al hilo, los hinchas volvieron a hostigar a los jugadores y, por si fuera poco, Bieler ya se quiere ir decepcionado por la campaña.

NICOLAS MONTALA - HERNANDO MADERNA | nmontala@ole.com.ar; hmaderna@ole.com.ar

 

Seba Blanco sale con todo gritando su golazo. El diez fue la figura del Grana. (MARCELO CARROLL)

El resto de los compañeros abrazan a Blanco. Lanús consiguió una gran victoria. (MARCELO CARROLL)

Así se retiró Russo. El DT se fue muy preocupado por el funcionamiento del equipo. (MARCELO CARROLL)

Salta a cabecear el enésimo envío aéreo y pierde. Vuelve a elevarse, el balón le pasa a medio metro y de nuevo queda desanimado. Va para un lado y la pelota hacia el otro. Se lo nota incómodo, fastidiado. Y ante cada intento fallido, la imagen repetida: una frustración elocuente reflejada en sus movimientos, en sus gestos. Pero esa decepción que Claudio Bieler transmite luego de cada jugada que no prospera se extiende mucho más allá de las acciones de un partido. Aunque nadie lo confirmó oficialmente, se supo que Taca tiene el deseo de irse de Racing a mitad de año, muy desencantado con la campaña del equipo.
Campeón de la Libertadores 2008, de la Sudamericana y Recopa 2009, el delantero llegó a la Academia como figura y con el sueño de pelear por el título. Hoy, en cambio, se encuentra en un equipo en zona de Promoción, desprovisto de respuestas creativas, sin hallar una salida a su mal momento futbolístico. Disconforme porque no se siente bien abastecido (en muchos casos, con razón), cuentan desde su entorno que Bieler estaría esperando ansioso alguna oferta del exterior para cambiar de aire. Incluso, trascendió que gente vinculada al jugador se acercó al club para preguntar cómo está la situación económica. Con lo que sutilmente dejó entrever su intención de acercar alguna propuesta que surja de otra institución.
¿Qué pasará si no aparece un interesado por la mitad del pase que le pertenece a Racing? En un contrato que firmó por tres años y medio, los directivos le incluyeron una cláusula de rescisión de casi 5.000.000 de dólares. Como esa cifra es inaccesible para el jugador, entonces en ese caso debería continuar en la Academia, donde lleva anotados sólo dos goles (frente a Central y contra Huracán).
¿Qué dice el delantero? Alérgico a los micrófonos, muy retraído, elige el silencio. Su personalidad es tan particular que varias veces no ha contestado llamados o mensajes de texto a gente de su círculo íntimo.
Pero el delantero no es el único que perdió la paciencia. En la tribuna el clima se calienta cada vez más. "Jugadores, jugadores, no se los decimos más, si los vemos en el boliche, los mandamos al hospital", dispararon los hinchas una vez terminado el partido, con la segunda derrota al hilo a cuestas. Y entre ellos, además de la desazón interminable, corrió el rumor de que Bieler no tiene una buena relación con varios de sus compañeros y que no querían pasarle la pelota.
Al menos ayer, esto último quedó descartado. Lo buscaron bastante, aunque de manera poco productiva. Y de esta manera el delantero por momentos quedó muy desconectado, aislado del resto, algo similar a lo que le ocurrió en lo que va del torneo por la casi nula gestación de fútbol del equipo de mitad de cancha hacia adelante.
Taca es uno de los tantos que se ilusionaron con luchar por el torneo por los refuerzos resonantes que llegaron. Nada más lejos de la realidad.

 

Verdugo con culpa.

Seba Blanco tiene alquilado a la Acadé: ayer le marcó por tercera vez. "La mayoría de mis amigos son de Racing, me quieren matar".

NICOLAS ZUBERMAN | nzuberman@ole.com.ar

BLANCO LO GRITA CON TODO: "EL QUE HACÍA EL GOL GANABA".

Muchos hinchas de Racing habrán llegado aliviados a la Fortaleza, porque esta vez no iban a tener que sufrir al Pepe Sand, quien se cansó de marcar goles ante la Acadé. Pero, para tristeza de visitantes y alegría de los locales, ayer surgió un nuevo verdugo: Sebastián Blanco, el 10 de Lanús que marcó la diferencia en un partido pobre. Con el de ayer, Blanco ya llegó a tres en su cuenta personal ante Racing. Pese a la alegría por el urgido triunfo y por el gol, Blanquito se fue con algo de culpa: "Tengo la mayoría de mis amigos hinchas de Racing que me quieren matar. Mejor que no me digan más nada, porque de tanto que me lo repiten se termina haciendo tendencia". Y, humilde, se quita méritos por el tanto, quizá también como excusa para defenderse ante sus amigos: "Me tocó a mí como también le pudo haber tocado a otro compañero. Llegué a patear libre porque me dejó una pelota bárbara Guido (Pizarro)".
El que sí destacó las virtudes de Blanco fue Luis Zubeldía, el entrenador de Lanús. "Si había un jugador que podía abrir este partido, era un distinto; y para mí Sebas es distinto", analizó el rubio, a quien el volante granate le dio méritos por su gol. "Me dijo que esté mas tranquilo, estaba peleándome un poco durante el primer tiempo. En el vestuario dijo que me necesitaba fresco y pensante, porque de todos los que estaban en la cancha tenía que ser el más lúcido. Creo que le hice caso, y por eso me quedó la pelota justa para el gol. Por ahí, si estaba fastidioso, no me quedaba", contó el 10.
Respecto al trato que tuvo la gente de Lanús con Hauche y Bieler, quienes en el verano eligieron Racing por sobre el Grana, Zubeldía evitó la polémica: "Queríamos jugadores, pero por cuestiones personales y de los representantes no los pudimos traer". Y salió ganando...

DE FRENTE:

LANUSEn el Blanco del ojo

MARTIN MACCHIAVELLO | mmacchiavello@ole.com.ar

Algo de redundancia, otro tanto de coherencia: este Lanús no tiene nada que ver con lo que fue a pesar de la repetición de apellidos y de la clonación de caprichos. Algo de hipocresía, otro tanto de sincericidio: no nos gusta ganar así -aun siendo dueños de la pelota y de las voluntades- pero, visto lo sumado hasta acá, debería importarnos un carajo. Tenemos 11 puntos, un montón de nada, y sólo deseamos que Blooming regrese pronto a nuestras vidas. Para tener un momento revival de felicidad, para volver a posarnos en nuestro laberinto de espejos y no vernos tan deformes. No tenemos nada que ver lo que fuimos. Salvo en el Blanco del ojo. Que la pestaña no tape la córnea. Si hasta las camisetas comparten Atlético Tucumán y esta pobreza millonaria llamada Racing (pobre Miguelito), llena de refuerzos pero sin una idea siquiera para manejar un ábaco de sumas y restas...
Desde el miércoles la Copa será otra vez nuestra obsesión. Los bolivianos estarán en casa y deberemos dejar de ser donadores de puntos y goles. Hacia allí habrá que apuntar. A la Libertadores. Y al techo de cada (añejo) rendimiento individual. Y al arco ajeno también. Lo de Salcedo ya resulta de cámara sorpresa. Lo de Castillejos, de cámara séptica. Y depender del tucumanito Díaz, del pobre Aparicio, del discontinuo Lagos o del goleador de turno de Inferiores parece una herejía. Vamos. Querer es poder. Decí que Blanquito es todopoderoso (y no es hombre de área). Decí que es lo que hay. Decí que muchos posibles refuerzos optaron por el billete y no por la gloria. Decí que Hauche y Bieler, señores jugadores, tal vez tengan contratos de luxe para el Ascenso durante la próxima temporada.

Blanco y negro.

Lanús tuvo un líder que lo rescató de la crisis. Racing volvió a ser la sombra de su sombra y no toca fondo... PABLO RAMON | pramon@ole.com.ar

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SEBASTIÁN BLANCO SACA UN DERECHAZO SECO Y FUERTE QUE VENCIÓ A DE OLIVERA. YACOB INTENTA EN VANO TAPARLO.

A Racing no le queda ya ni el consuelo del sudor, ni la coartada de la camiseta transpirada, ni el atenuante de la actitud. Un día, Racing se cansó de correr por correr, de luchar contra los molinos de viento, y dejó de meter la pata, de pelear las divididas con ese espíritu rebelde de quien desde la adversidad intenta cambiar su destino. Ni un amonestado tuvo Racing ayer, una señal inequívoca de un equipo vacío. Y no es que a los jugadores no les importe, les dé lo mismo seguir perdiendo y no les afecte el demérito que significa un descenso. Hay en el plantel un hartazgo evidente, un desánimo profundo que se devora todo. Hasta hace poco, la Academia tenía huevos a falta de juego. Hoy no tiene ninguna de las dos cosas.
Cuando la crisis viene para quedarse, cuando tiene su casillero en el vestuario, su sillón en las reuniones de la CD, cuando se mete en el micro, en la concentración y en las rondas de mate, su influencia es nefasta. Quita confianza, come las piernas, nubla el pensar. Sin ir más lejos, Racing fue más que Lanús en el PT. De la mano de Yacob tuvo la pelota, y fabricó algunas chances. Pero el equipo de Russo no tuvo convicción. Sus delanteros hicieron lo posible para errar los goles, Lugüercio fue un jugador fantasma, sin puesto ni función. Lluy tenía un terreno enorme para explotar, con Arce pidiendo por favor que no lo desbordaran por su punta, pero qué va, el volante de Racing prefirió conservar su quintita, no fuera a ser que la idea resultara. Russo intentó solucionar algo con el ingreso de Grazzini por el Payaso, y hacía gestos evidentes con la manito, remando desde la línea de cal para que el equipo se adelantara. Pero fue todo lo contrario: la Academia fue metiendo la colita para el lado de De Olivera, mientras que este Lanús también en crisis de identidad se animó a hacer lo que antes no se atrevió Racing: poner la pelota contra el piso, intentar que la pelota asocie y no divida, disfrutar, aunque sea un poquito, de este juego tan lindo que es el fútbol. La diferencia entre uno y otro es que Lanús tiene en Blanco un referente futbolístico que la Academia no tiene. El 10 Granate sufre, como todo su equipo, una crisis de confianza. Desde que se fueron Valeri, Pepe Sand y en menor medida Salvio, en Lanús quedó vacante el puesto de mando, sin un referente claro. Blanco sufrió cierta soledad a la hora de tomar la bandera y su juego cayó. Pero ni en los peores momentos dejó de intentar. Su explosión reapareció justo a tiempo, para clavar ese zapatazo que venció a De Olivera y dejó a Racing cansado, como rendido.

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images

Racing recibió un nuevo cachetazo frente a Lanús

La Academia cayó 1-0 como visitante ante el Granate, sumó su segunda derrota consecutiva y cada vez está más complicado con el promedio. El local festejó por un gol de Sebastián Blanco (ST 28m) y cortó una racha de tres fechas sin ganar.

Sebastián Blanco frotó la lámpara, iluminó a un Lanús que venía de capa caída y oscureció el presente de un Racing que llega destartalado al tramo decisivo de la temporada, en el que deberá sacar muchos puntos para mantener la categoría sin tener que pasar por la Promoción. El Granate se impuso 1-0 en el Sur del Gran Buenos Aires y volvió a la victoria luego de tres jornadas, mientras que la Academia cosechó su segunda derrota al hilo y su promedio cada vez está más flaco.
El encuentro jugado en el estadio ubicado en Arias y Guidi no tuvo mucho vuelo futbolístico y desde el principio se vislumbraba que se trataba del típico partido en el que ganaba el equipo que acertara primero. Le tocó a Lanús, que todavía está lejos de su mejor versión pero al menos se reencontró con el triunfo y le dio un respiro importante a su entrenador.
En la etapa inicial, el equipo que conduce Russo se mostró más agresivo que el conjunto que dirige Zubeldía y generó peligro por intermedio de Hauche, el único jugador que se atrevió a cambiarle el ritmo a un encuentro más pensado que jugado. Racing, con todos sus defectos, fue el que propuso en el primer tiempo y el local apostó a un contragolpe que casi le da resultado sobre el final, cuando combinaron Blanco, castillejos y Salcedo, quien se perdió un gol increíble en la boca del arco.
En el arranque de la segunda parte, la visita contó con una chance inmejorable para adelantarse en el marcador, sin embargo, Hauche definió alto tras un gran pase de Bieler. Después de esta situación, que se produjo a los 25 segundos del complemento, el Granate reaccionó y de a poco se hizo dueño del partido. Blanco comandó el ataque y fue el auto de un lindo gol a los 28 minutos, cuando recibió la pelota en la puerta del área y batió a De Olivera con un derechazo cruzado.
En desventaja, la Academia se cargó de nervios y buscó el empate con un apuro que le impidió hallar la claridad necesaria para aproximarse al arco defendido por Marchesín. Por su parte, Lanús retrocedió unos metros y se aferró como pudo a los tres puntos que tanto estaba buscando.

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cronica

UN GOL DE BLANCO DEJO EN NUMEROS ROJOS A RACING

Lanús y Racing juegan un partido de necesitados (TELAM)

Lanús y Racing juegan un partido de necesitados (TELAM)

La Academia, en zona de promoción, y visita al Granate, que está muy abajo en la tabla. Para los dos es vital una victoria. Sebastián Blanco marcó el único tanto con un verdadero golazo a los 28' del segundo tiempo. Racing, al horno...

El partido fue malo, con los dos equipos con pocas luces, pero en ese contexto fue más claro el local, que con poco justificó la victoria.

Lanús llegó a los once puntos en el torneo Clausura, mientras que Racing quedó con diez y en zona de promoción.

Los primeros 45 minutos fueron un concierto de errores de los dos equipos. En ese lapso de tiempo se prestaron la pelota y compartieron las mismas equivocaciones.

El común denominador de la etapa inicial fue el prestarse la pelota, porque ni Lanús ni Racing supieron qué hacer con ella cuando la tenían en los pies.

En Lanús prácticamente nunca apareció Blanco -en el segundo tiempo dijo presente para marcar la diferencia-, el hombre que podría desequilibrar en el medio para habilitar a dos puntas, que a favor del enganche se mostraron estáticos y sin dar opciones de pase.

En Racing todo dependió de lo que pudiera inventar Gabriel Hauche, quien se las ingenió para generar situaciones de gol, como una que tuvo pasado el cuarto de hora pero que tapó dando rebote el inseguro arquero de Lanús Agustín Marchesín.

Los volantes de Racing no aportaron nada y Pablo Lugüercio en la posición de enganche se mostró esta vez perdido, sin poder conectarse ni con los delanteros ni con los mediocampistas.

En ese contexto, Lanús tuvo las dos chances más claras de los 45 minutos iniciales: primero lo tuvo Guido Pizarro, pero pifió el remate al arco y sobre el final de la etapa casi abre el marcador Santiago Salcedo, luego de una buena habilitación de Blanco, pero el delantero paraguayo tiró la pelota afuera.

En el inicio del segundo tiempo sorprendieron dos cosas, una que los técnicos no hicieron cambios y, la otra, que Hauche, antes del minuto, tuvo una chance clara de gol pero remató por sobre el travesaño.

Lanús respondió con Blanco enseguida y parecía que se armaba otro partido. Pero fue sólo el ímpetu del comienzo de la etapa porque todo siguió siendo igual que en el primer tiempo.

Miguel Russo y Luis Zubeldía comenzaron a hacer modificaciones, pero pese a esos movimientos nada cambiaba y las imprecisiones seguían siendo protagonistas en la cancha del "Granate".

En ese contexto Lanús de a poco comenzó a ser superior a Racing, generando chances de gol, no muy claras, pero inquietando a Jorge De Olivera mientras Marchesín era un espectador de lujo del partido.

La pasividad de Racing, como la de su técnico Russo, provocó que Lanús se ponga en ventaja con un lindo gol de Blanco, quien luego de recibir de Pizarro remató desde el borde del área para vencer el esfuerzo de De Olivera.

Racing intentó reaccionar, tuvo una chance con Lucas Castromán, pero Lanús de contra pudo ampliar la diferencia y así terminó llevándose, con muy poco, una victoria merecida.

TELAM

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diariopopular


TODO LANUS FESTEJA. UN TRIUNFO MUY NECESARIO PARA HUNDIR MAS A LA ACADEMIA.

DECIMA FECHA TORNEO CLAUSURA
LANUS 1 - RACING 0
BLANCO LO PINTO DE NEGRO

Racing perdió ante Lanús y su panorama se complica

El volante granate fue el mejor. La Academia se hunde en la Promoción

Racing decae. Cuando se suponía que podía comenzar una buena levantada, después de aquel buen segundo tiempo contra Independiente -pese a la derrota- o al triunfo contra Boca, resulta que no. Resulta que eso que insinuó en algunos momentos parece ser su techo. Y si es así, es un techo demasiado bajo para un equipo que necesita muchos puntos para aliviar su situación. Después de Boca perdió contra Argentinos Juniors y ayer le tocó enfrentar al, seguramente, peor Lanús de los últimos tres años. No sólo no lo pudo quebrar, sino que en medio de un partido por momentos muy mal jugado, Lanús sacó una ventaja que resulta indiscutible, finalmente. Porque pese a que ambos equipos dejaron mucho que desear, por lo menos Lanús contó con Sebastián Blanco, que intentó jugar siempre como se debe. El reflejo de Blanco en Racing, por condiciones individuales, debió ser Hauche. Pero Hauche -si bien fue el delantero de la cancha más incisivo-, definió de modo defectuoso en tres oportunidades bien claras y no generó juego, porque no es su función entre otras cosas. Blanco sí lo hizo -aunque no haya encontrado eco en sus compañeros- y acertó una de las tres que tuvo frente a De Olivera. En un contexto tan descolorido, eso fue suficiente para Lanús y para que la realidad de Racing se enturbie cada vez más.
Muy poco juego
Del juego poco se puede decir, porque casi no hubo tal cosa. Los dos plantearon esquemas iguales (3-4-1-2). Allí, en la mitad de la cancha, con ocho jugadores que peleaban y no jugaban -salvo Pizarro, que se nota que sabe porque intenta cosas propias de los que saben, pero a quien ayer no le salió una-, se empantanó el partido. Jugar corto era imposible. Ni siquiera Yacob, siempre tan prolijo, logró emprolijar la cuestión. Lo logró de a ratitos en el primer tiempo, pero se perdió en el vértigo general. Todo terminó con pelotazos para Hauche o Bieler por un lado, para Castillejos o Salcedo por el otro. Infructuosos, porque las defensas solucionaron todo de manera simple. Salvo cuando entraba en escena Blanco para desenredar la madeja. Pero Blanco tampoco las tuvo todas consigo en la primera parte, en la que mostró bastantes imprecisiones. Así se armó un espectáculo de poca monta.
En el segundo tiempo y de a poquito, Lanús comenzó a sacar alguna ventaja. Blanco empezó a darle mejor destino a los balones, Velázquez se activó por izquierda y el ingreso de Aguirre por Arce le dio algo más de manejo al mediocampo local. Lo mismo intentó Racing con Grazzini por Lugüercio para jugar como enganche, pero el zurdo no pudo huirle tampoco al torbellino general. Lanús empezó a arrimarse, Blanco tuvo dos chances y en la tercera no perdonó: Velázquez la puso en profundidad por izquierda para Salcedo, pase al medio del paraguayo y Blanco, después de acomodarla, sacudió el derechazo goleador, a los 28 minutos. Racing ni siquiera pudo sostener el cero en su arco y mucho menos se mostró apto para romper el de la valla de enfrente. Desde el gol de Lanús hasta el final no pudo poner en aprietos a Marchesín. Lanús, que tiene una de las defensas más vencidas del torneo, no sufrió inconvenientes para controlar la cuestión, con Viera como abanderado en eso de solventar cualquier amago de peligro.
Lanús consiguió un triunfo que bien le viene en esta pálida campaña, mientras espera el partido de Copa ante Blooming. ¿Racing? En la parte descendente del sube y baja.

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Lanús venció 1-0 a Racing y lo dejó muy preocupado

En el sur, el equipo de Zubeldía se impuso gracias a un buen gol de Sebastián Blanco y la Academia sigue en zona de Promoción.
 

Lanús se impuso en un partido muy peleado.

Lanús se impuso en un partido muy peleado. | Foto: DyN

Después de verse superado en los 45 minutos iniciales, Lanús supo aprovechar el bajón de los volantes del Racing Club para imponerse 1-0 en un encuentro discreto realizado en el Estadio Néstor Díaz Pérez.

Sebastián Blanco, a los 28 minutos de la segunda mitad, le dio la victoria al elenco conducido por Luis Zubeldía, que logró despegar del fondo de la tabla y todavía da pelea para ingresar en la Copa Sudamericana.
La mala noticia para los granates es que perdió para la próxima fecha a Agustín Pelletieri y Maximiliano Velázquez, quienes sumaron su quinta amarilla.

Racing, que sigue en zona de Promoción, tuvo todo para ganarlo en la primera mitad en la que fue superior a su oponente. Pero en el complemento bajó la intensidad de la presión ejercida en la mitad de la cancha y le dejó espacios a Blanco, quien de a poco se fue convirtiendo en la figura del partido.

Síntesis del partido:

Lanús: Agustín Marchesín; Rodrigo Erramuspe, Santiago Hoyos, Jadson Viera, Maximiliano Velázquez; Carlos Arce, Agustín Pelletieri, Guido Pizarro, Sebastián Blanco; Santiago Salcedo y Gonzalo Castillejos. Director técnico: Luis Zubeldía.
Racing: Jorge De Olivera; Gabriel Mercado, Lucas Aveldaño, Matías Martínez, Matías Cahais; Juan Carlos Falcón, Claudio Yacob, Braian Lluy; Pablo Lugüercio; Gabriel Hauche y Claudio Bieler. Director técnico: Miguel Angel Russo.

Gol: en el segundo tiempo, 28m Blanco (L). Cambios: en el segundo tiempo, 8m Martín Wagner por Falcón (R); 13m Sebastián Grazzini por Lugüercio (R); 19m Leandro Díaz por Castillejos (L); 27m Marcos Aguirre por Arce (L); 36m Lucas Castroman por Lluy (R); 39m Hernán Grana por Blanco (L).

Arbitro: Patricio Loustau.

Cancha: Lanús.

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