"Que Maxi aproveche que tiene cuerda para rato"

LANUS

José Felipe Perassi, con 372 partidos, era el jugador con más presencias en Lanús hasta que Velázquez le arrebató el récord. Olé lo encontró en Pergamino atendiendo una agencia de quiniela y recordando su particular y dolorosa salida del Grana, en 1990. "Yo me he ido por la puerta de atrás", dijo.

José Felipe Perassi en su agencia de quiniela, en Pergamino. (foto Olé)

Por: Martin Macchiavello MacchiaTW

Mmacchiavello@agea.com.ar

Quedó impávido. Ese cabezazo hacia atrás del Patón Mainardi lo sorprendió. Inmóvil, notó como la pelota le pasaba por un costado y, en cámara lenta, vio pasar esa esfera redonda que tocaría la red y le daría el 4-1 a Banfield. Faltaban 13 minutos para el final. Ese domingo 3 de marzo de 1990, en Peña y Arenales, para José Felipe Perassi serían los últimos 13 minutos en Lanús. Su cuentapresencias Granate se detendría para siempre en 372. Los 328 del Nene Guidi habían quedado atrás hacía rato. Tenía 33 años, para 34, cuando Miguel Angel Russo tomó la drástica determinación de sacarlo del arco para incluir a un pibe del club, a un tal Luis Alcides Herrera. El Lechu, 21 partidos después, quedaría en los libros de historia por darle a pura atajada la Vuelta a Primera en cancha de Quilmes. Esa fría tarde, en la vieja cancha de tablones Cervecera, el desplazado Pepe celebró con lo justo desde el banco de suplentes. Fue la última vez que firmó la planilla. Por Arias y Guidi, ya nadie volvería a acordarse de él. Hasta que Maxi Velázquez, una noche veraniega de febrero, le arrebató el récord –casi- 26 años más tarde... Ahí, su nombre se puso una vez más en boca de todos. "Che, ¿y qué será de la vida de Perassi?"

Olé consiguió rescatarlo del baúl de los recuerdos. Está vivito y coleando, con casi 60 años (los cumplirá el 11 de agosto) y sin bigotes. Se los quitó allá por el '93 y nunca más aparecieron. El oriundo de Corral de Bustos, Córdoba, está radicado en Pergamino y atiende una agencia de quiniela en el Barrio Rocha de Pergamino. Cuarenta años atrás debutaría oficialmente en el fútbol atajando en Luján tras un préstamo desde Boca. En 1977, Juan Carlos Lorenzo lo mandó a pedir por la rotación que necesitaría ese equipo Xeneize que lo tenía como cuarto arquero detrás de Gatti, la Pantera Rodríguez y Pistone. Al menos, consiguió atajar cuatro partidos en la A, uno de ellos, frente a Lanús, recibiendo goles de Barú y Carlos Raúl Gutiérrez. Eran tiempos, según retrata el periodista e historiador Diego Estévez en el libro '97 íconos de la historia Granate', de Néstor Bova, que la revista El Gráfico lo rebautizaba como 'Perazzi'.

Pepe dejó tan buena imagen en el elenco sureño que la dirigencia de Lanús pagó 5.000.000 de pesos Ley 18.188 (unos 5.000 dólares) por su pase. Así, un 5 de febrero de 1978, debutaría en un equipo recién descendido a la B contra Argentino de Quilmes con un triunfo: 2-1. Pudo haberse ido con el arco en cero pero el Tano Reggina, un ex Granate, supo descontar para el Mate. Fue un buen arranque pero sería un trágico final: descendería y durante todo 1979, en la C, Américo Pérez y Horacio Cirrincione, los DT's, le dieron la chance a Juan Carlos Poliserpi. Recién volvió a atajar en el 80 para subir en el 81 (incluso con un invicto de 600' sin recibir goles). En la B se consagró de referente y de capitán, ascendiendo a la B Nacional en el 86, aunque como suplente –gracias al entrenador Pipo Ferreiro- del Loco Osvaldo Santos y de Horacio Yonadi. Aunque jamás decayó. Fueron 124 los partidos en la segunda categoría del fútbol nacional en los que dijo presente con el Grana. El último, se dijo, aquel doloroso 3 de marzo de 1990. Pero siguió sin bajar los brazos hasta transformarse en El Arquero de las Cuatro Décadas.José se retiró en Douglas, en 2001, con 45 años, en el Argentino A. Hoy tuvo que volver a ponerse los guantes. Y el overol...

-¿Qué es de tu vida ahora, José?
-Después de pasar por Lanús, empecé a andar. Me fui a Colón, estuve en Atlético Tucumán y terminé mi carrera, después de cinco años en Douglas Haig, en Pergamino, allá por el 2001. Y en Pergamino me radiqué. Hoy estoy trabajando en una agencia de quiniela. La tengo que Rubén Pérez, otro ex #Lanús (1988/89) que hoy dirige a Argentino de Pergamino en el Federal C. Hace un par de meses me vinieron a ver desde Douglas para ser entrenador de arqueros de Inferiores, pero mi falta de tiempo no me lo permitió... El local lo atiendo yo desde hace años.

-Te alejaste bastante. Pudiste haber sido desde ayudante de campo hasta dirigente. Ahora lo más cerca que estás del fútbol es por una tarjeta de Prode...
-A lo mejor, estaba un poco saturado de fútbol... Hice acá en Pergamino el curso de entrenador aunque no estaba para dirigir. Igual, el fútbol siempre está dentro de uno.Por algo, jugué durante tantos y tantos años. Tuve un físico privilegiado y la suerte de no tener grandes lesiones. Siempre dependerá de la conducta de cada uno. Mi lema es constancia y trabajo, constancia y trabajo.

-La conducta parece ser la clave. Hoy por hoy, en este fútbol, parece bastante difícil jugar 372 partidos con la misma camiseta. Velázquez, con 373, parece ser de otro pozo.
-Hoy es imposible. Bueno, casi. Como se mueve ahora el mercado... Lo de Velázquez es un milagro. Se nota que debe ser un gran profesional... Antes era otra cosa. No había intermediarios, representantes que te abran los ojos. Debuté muy joven y sólo quería jugar. No me bancaba seguir esperando como suplente en Boca. Tal vez fue una decisión equivocada. Por ejemplo, tenía adelante a Gatti, que se retiraría recién en 1987... A lo mejor me sirvió. Pero en el fondo fue una locura total.

-No te molestó entonces jugar dos categorías más abajo. Hoy, hasta el séptimo arquero de Boca, que también debe querer su chance, prefiere quedarse antes que jugar en la C.
-Cuando subí a la Tercera de Boca, me vino a buscar Luján. No me disgustó. Era hacer una temporada de experiencia. Cuando llega el Toto Lorenzo, vuelvo. Pero estaba difícil. Tuve una oferta de Colombia y salió lo de Lanús. Me interesó. No averigüé nada antes de ir. Cuando llegué, el club estaba muy mal económicamente, muy desorganizado, y encima tuvimos la desgracia de descender. Por suerte, llegó el Viejo (Juan Manuel) Guerra y volvimos. La institución hoy creció de una manera impresionante. Fui invitado para la Fiesta del Centenario y noté cómo cambió todo. Fue un lindo reencuentro. Estuve con gente conocido, dirigentes como Solito, Díaz Pérez...

-¿Recordás algún partido clave?
-Hmm. Pasó tanto tiempo... Me gustaba mucho jugar los clásicos. El Porvenir, Talleres, Banfield. Los partidos con Banfield estaban buenos.

-Sin embargo, un partido con Banfield, una derrota 4-1, significó tu adiós para siempre.
-... Fue uno de esos días donde todo te sale mal. Me echaron la culpa por un par de goles que me hicieron, me dijeron que iba 'para atrás...'. Pero, simplemente, tuve una tarde desastrosa. Una tarde insólita. Y lo peor fue ver que detrás del arco, junto al alambrado, había un dirigente de peso que me gritaba de todo... Era imposible quedarse en esas condiciones... Discutí con algunos directivos y listo. Un día apareció Ramón Cabrero y me llevó a Colón.

-Complicado cuando se mezcla un bajón deportivo con la suspicacia. Convivir con los rumores de 'entregar partidos' no debe ser fácil. Y más en un arquero...
-Nunca supe de dónde salieron esas cosas. Y era muy difícil tener que vivir pendiente de hacer las cosas a la perfección. Por el más mínimo error se decían cosas que no existían. Era una presión extra. Pero este deporte es así...

-Todavía esta abierta la herida, parece... Ya pasaron casi 26 años y sin embargo...
-Yo me he ido por la puerta de atrás, ¿entendés? A lo mejor, si en 1989, salíamos campeones en Chaco, hubiera sido distinto. Haber ascendido contra For Ever pudo haber cambiado todo el destino de mi vida... Conseguir un título en el club, poder devolverlo a Primera después de 12 años, sin dudas, hubiese cambiado la historia...

-Con tantos vaivenes que tiene un futbolista en una institución, todavía entonces se valoran más los 373 partidos de Velázquez...
-Constancia, trabajo y dedicación... Es lo único que le puedo aconsejar. Ojalá que siga en Lanús por mucho tiempo y que aumente su récord. Que aproveche. Tiene recién 35 años, tiene cuerda para rato... Mientras tanto, yo seguiré en la agencia, que es mucho más tranquila que el fútbol, je. Yo no he cambiado mucho. Cada tanto, salgo a correr. Tengo mucho amigo dando vueltas, por suerte. Mucho asado... Este deporte es así...

Fuente: Diario ole

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