Para que no haya más secretos sobre la guerra.

Al encabezar el acto por el 33er aniversario del inicio de la guerra, la Presidenta anunció la desclasificación de todos los archivos. El Archivo Oral de la Memoria se hará con testimonios de ex combatientes.

La presidenta Cristina Kirchner encabezó el acto central por Malvinas nuevamente desde Ushuaia.

Imagen: DyN

Por Nicolás Lantos

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció la desclasificación de los archivos que conciernen a la Guerra de Malvinas y la creación de un Archivo Oral de la Memoria, con testimonios de quienes estuvieron allí durante el conflicto de cuyo comienzo ayer se cumplieron 33 años. Fue en el último acto de su mandato por el Día del Veterano y los Caídos, y se realizó, como es costumbre, en Ushuaia, la “capital de nuestras Islas Malvinas”. La jefa de Estado también descartó las versiones publicadas por la prensa británica sobre planes para intentar otra vez recuperar el archipiélago por la vía militar y volvió a insistir con el reclamo pacífico de soberanía y el pedido de desmilitarización del Atlántico Sur.

Además, CFK destacó la “gesta” de los soldados que combatieron la guerra, en oposición a los mandos militares que decidieron la acción y que sometieron a su propia tropa a vejámenes y torturas, y enmarcó el conflicto por las Malvinas en el mapa geopolítico internacional. “Muchos de los que descansan en Darwin, otros de los que se hundieron en el Belgrano, fueron verdaderos mártires en la lucha contra el colonialismo y en la lucha por la independencia definitiva de nuestro país, por lo menos la independencia territorial. No va a haber un 9 de Julio completo hasta que no podamos recuperar nuestras islas Malvinas”, aseguró.

Sin más secretos

Fernández de Kirchner recordó que “cuando era legisladora nacional” le decían “que era una senadora malvinense” y que, luego, el kirchnerismo fue “el gobierno que tomó al toro por las astas, que sacó de las sombras a los combatientes”. Fue para poner en contexto los anuncios que realizó ayer en Ushuaia. Primero, el de la creación de un Archivo de la Memoria Oral que funcionará en el Museo de Malvinas, con “los testimonios, las memorias de los que estuvieron, de los que participaron porque eran hijos y familiares, también de periodistas, de camarógrafos, de fotógrafos, de todo aquel que de alguna manera tuvo que ver con ese pedazo de historia”.

Pero principalmente la firma del decreto número 503, que ordena desclasificar “toda aquella documentación de carácter no público vinculada al desarrollo del conflicto bélico del Atlántico Sur obrante en los archivos de las Fuerzas Armadas”. Los archivos quedarán disponibles para consulta pública en un plazo de 30 días hábiles, con excepción de “aquellos documentos donde se encuentre información de carácter sensible”, cuyo acceso estará supeditado a “previa acreditación del interés legítimo y los acuerdos expresos de responsabilidad por la utilización de la información”.

Además, luego del acto, en diálogo con la prensa, la Presidenta informó que dio instrucciones al canciller Héctor Timerman para que realice un nuevo pedido al gobierno inglés para que coopere con la identificación de los 123 soldados argentinos enterrados como NN en el cementerio de Darwin, en el archipiélago. Esta semana concluyó la recolección de material genético de familiares y se necesita el visto bueno de Londres para proseguir. “No sabemos quiénes fueron los que murieron por nosotros, así que es muy importante”, dijo.

Tiempo de cambios

“No tengan la menor duda de que las vamos a ver nuevamente formando parte de nuestro territorio”, prometió CFK, con la silueta de las dos islas recortada a sus espaldas. Para la mandataria no se trata de “voluntarismo” ni “una mera utopía” sino de la consecuencia de que “las cosas vienen cambiando”, tanto en la Argentina, donde se comenzó a “malvinizar la historia”, sino también en Inglaterra, donde “ya hay una considerable parte de la población inglesa que considera que es indispensable establecer un diálogo maduro”, tal como “marca la resolución 2065 y cientos de resoluciones de Naciones Unidas, del Comité de Descolonización, de la ONU, de la Celac, del Mercosur, de la OEA, de que es necesario dialogar, porque el mundo no aguanta más guerras”.

Como ejemplo de ese cambio mencionó el caso de John Prescott, un dirigente laborista que en un artículo reciente en el diario The Mirror expuso el doble estándar del gobierno británico al recordar que “hace 40 años” Inglaterra “alquiló la isla de Diego García en el Archipiélago de Chagos, a Estados Unidos, para instalar una base aérea militar, expulsando a todos los habitantes de esa isla”, sin consultar su voluntad, como hicieron con el referéndum no vinculante que celebraron en Malvinas hace dos años. En su columna, el dirigente laborista termina destacando que desde 1982 Londres gastó “más de un billón” (es decir, más de mil millones) de libras para mantener a los 2000 isleños”.

Para la Presidenta, el cambio de mentalidad “es resultado de una política coherente, permanente, de Estado” para defender pacíficamente y por la vía diplomática, pero con firmeza, los derechos argentinos. “Para ser cortés, para estar de acuerdo a derecho, no hace falta estar entregando ositos, hace falta tener la voz alta y clara en cada foro internacional y en cada lugar de la Patria para reclamar lo que es nuestro”, destacó.

Chapa de diálogo

CFK también desestimó las noticias que con títulos catástrofe en el tabloide sensacionalista inglés The Sun presentaban a la Argentina “como una amenaza para el Reino Unido, justo el día en que el secretario de Defensa tenía que ir al Parlamento a justificar un aumento de presupuesto por las Malvinas de 180 millones de libras”. Además, agregó que “muchas veces los dirigentes utilizan estas cuestiones como las utiliza actualmente el gobierno inglés para dar respuesta al lobby armamentista o para ganar unas elecciones que no saben cómo hacer para ganarlas”, y no porque haya un peligro real.

“¡Qué nos van a venir a contar a nosotros que estamos preparando invasiones a dónde! Primero, con qué, pero segundo de dónde, si nuestro territorio siempre fue invadido”, arengó la mandataria. “Que no pongan ni una sola libra más en la defensa de las Islas Malvinas. Que la pongan para alimentar ingleses, en darles trabajo a jóvenes ingleses, en darle bienestar al pueblo inglés, porque nosotros no somos un peligro para nadie, no solamente para los ingleses”, aseguró.

Sin embargo, advirtió, la Argentina no se va a “dejar arrastrar por ninguna provocación” porque tiene “chapa, historia, política de convivencia y de diálogo” y se va a “seguir reclamando en todos los foros internacionales” por todos los casos de colonialismo. “Hoy solamente quedan 17 enclaves pequeños en todo el mundo, de los cuales 10 son ingleses. La hora de los pueblos finalmente termina sonando en todas partes más temprano que tarde. Es la hora de los pueblos, finalmente llega y termina siendo escuchada por todos”, completó.

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