Enero terminó con 32 asesinatos en Rosario, 9 más que el año pasado.

Ayer murió un joven de 25 años baleado en La Tablada el domingo pasado. La franja sudeste de la ciudad sumó más del 30 por ciento de casos. Varones jóvenes, principales víctimas.

El asesinato del dueño de maxiquiosco de Juan Manuel de Rosas y Mendoza, Jorge Massin, sacudió al barrio (Foto: A. Celoria).

El domingo pasado casi a mediodía un vecino que caminaba por Colón entre Centeno y Garibaldi tuvo ante sus ojos una escena extraña: sentado en una silla en la vereda y en mitad de la cuadra había un joven inmóvil, con el tronco ensangrentado y la mirada extraviada. Una ambulancia lo trasladó al hospital Roque Sáenz Peña, donde constataron que tenía heridas de arma de fuego en tórax y abdomen. Ese muchacho murió ayer. Se llamaba Juan Carlos González, tenía 25 años y habitaba en la cuadra donde lo encontraron herido. Era una persona que había padecido trastornos psiquiátricos y al que la policía le adjudica antecedentes por hurtos reiterados. Desde el año 2007 no había tenido ninguna anotación en su prontuario.

A partir del testimonio de allegados se estableció que quien lo había herido vive en una casa en Alem y la cortada Ivanowski, a unos cien metros de donde González había sido baleado. Una dotación policial allanó ese domicilio por orden del juez Luis María Caterina. En la vivienda los efectivos sólo encontraron a una mujer ajena al hecho investigado. La persona requerida no estaba.

Con la muerte de Juan Carlos González el primer mes del año concluyó ayer con 32 homicidios dolosos en el departamento Rosario. De esos casos 28 se produjeron dentro de los límites de la ciudad. Hubo además dos asesinatos en Granadero Baigorria y dos en Villa Gobernador Gálvez (VGG). La cifra revela un alza del 39 por ciento respecto a enero de 2013 que, con 23 hechos, ya había sido un registro alto.

Los casos de enero de 2014 mantienen los rasgos que caracterizan a los homicidios dolosos en Rosario. Las personas que mueren son varones jóvenes de sectores populares en su mayoría y con alguna vinculación previa a otros delito en más de la mitad de los hechos. Hubo sólo una víctima del sexo femenino, una nena de 5 años que recibió un disparo en una pelea entre bandas. Las restantes 31 fueron varones.

De las 32 víctimas hubo 27 que fueron blanco de un ataque con arma de fuego, que sigue prevaleciendo de modo abrumador como medio empleado para la comisión del crimen. Del total de víctimas hubo 23, o sea más del 70 por ciento, que eran personas menores de 35 años.

Misma zona. Persiste además una concentración territorial marcada en el registro de homicidios. En la franja sudeste, que abarca los barrios La Tablada hasta Las Flores, en ámbito de las comisarías 11ª, 16ª, sub 19ª y sub 20ª, se condensa más del 30 por ciento de hechos: hubo allí 11 homicidios. El el área central de la ciudad, donde tienen influencia las comisarías 1ª a 7ª inclusive, hubo dos casos asesinatos.

Un aspecto especialmente acentuado asoma entre tantos eventos homicidas: la notoria cantidad de ejecuciones realizadas por agresores desde motocicletas. A Brian Moschini, que también iba en moto, lo mataron a balazos el día 2 en barrio 7 de Septiembre, en Donado y Carré. El primer día del año a Angel Ponce le dispararon desde una moto en Presidente Quintana y Oroño. Murió seis días después.

Luis Puchetta, de 48 años, fue baleado en Castellanos al 3900 al resistir un robo de dos motociclistas. A Gustavo Quintana, de 19, lo ejecutaron cuando circulaba en moto por una de las calles de barrio Las Flores. Le tiraron desde otra moto.

A Héctor Luis Sosa lo mataron el 18 en VGG, en San Diego y Caseros, cuando iba en una Honda XR 125 desde otra moto. Desde motocicletas asesinaron a Alejandro Costoya y Matías Escobar, en la zona de Biedma al 300, con pocas horas de diferencia entre los días 22 y 23.

El 24 Daniel Gauna fue ejecutado en VGG de idéntico modo. A Domingo Ernesto Flores lo asesinaron en Tio Rolo el mismo día cuando iba en moto y los interceptaron desde otro rodado. El 29 persiguieron desde una moto a Agustín Vallejos y lo mataron de un tiro por la espalda en Gaboto y Felipe Moré.

Hubo tres muertes en ocasión de robo de motos. El 1º de enero el agente policial Martín Quiroga resistió ser despojado en Costa Alta y lo mataron. Quien lo asaltó, Mario García, recibió un tiro allí que lo mató al día siguiente. Tras el robo de una moto a un policía también fue baleado y resultó muerto Michel Ramón Cantero el día 6. En idéntica situación un policía de civil abatió a un joven, Abel Rodríguez, el 23 en barrio Rucci.

Fuente: La Capital

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