“Buscan agitar el pánico”.

KICILLOF DESMINTIO UN PLAN DE PESIFICACION QUE SE LE ATRIBUYE.

El viceministro de Economía aprovechó la presentación del balance de la intervención de YPF para salir al cruce de la versión sobre un supuesto programa de pesificar todos los contratos comerciales y financieros, y eliminar la prohibición de indexación.

Axel Kicillof, viceministro de Economía; detrás, el ministro de Planificación, Julio De Vido.

Imagen: Télam

 

Por Javier Lewkowicz

“Algunos vivos quieren tener una pequeña primavera. Pretenden forzar una devaluación, para que aquellos que están en dólares obtengan una ganancia de cortísimo plazo. Hay una intencionalidad dirigida a crear un efecto que no sólo es malo para el gobierno sino para todos los argentinos.” En esos términos cuestionó el viceministro de Economía, Axel Kicillof, dos artículos publicados ayer en Clarín y El Cronista Comercial, que aseguraban la existencia de un proyecto oficial de “pesificar” la economía. También negó que se baraje esa iniciativa el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina. Más allá de que el Gobierno descarta de lleno la versión, no hay unanimidad sobre la estrategia cambiaria. El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, critica el último refuerzo a las restricciones a la compra de dólares, cuentan allegados al funcionario.

Antes de comenzar a explicar los resultados preliminares de la intervención oficial en YPF y criticar en duros términos a Repsol, Kicillof se ocupó de desmentir que se vayan a aplicar medidas que fuercen la utilización de pesos. “Es todo mentira. ¿Tiene todo esto alguna semejanza con la palabra noticia, con comunicar datos de la realidad? No, no tiene nada que ver”, manifestó el funcionario. Agregó que “mencionan la fecha del 3 de agosto porque justamente hay un vencimiento del Boden 2012, pago que no tenemos ningún problema en afrontar con reservas de cerca de 47 mil millones de dólares”, completó.

Los dos artículos citados plantean que el Gobierno estaría avanzando con un plan de “pesificar más la economía” a través de un proyecto de ley. Eso supondría, según las notas, pesificar todos los contratos comerciales y financieros y abolir la prohibición de la indexación de los contratos, entre otras propuestas. “No involucraría los ahorros, ni los depósitos en dólares”, aclaran los artículos periodísticos, que atribuyen la idea general a Kicillof.

“Se trata más bien de expresiones de deseo, en realidad quieren que pase eso para ganar plata”, respondió el vice. “Buscan agitar el terror, el pánico, para crear estos mismos efectos, para crear una corrida cambiaria. Se habla de proyectos que sinceramente no existen. Es tapa de un diario una noticia basada en una situación que no tiene razón para ocurrir y hechos que no tienen contacto con la realidad. Es un invento mayúsculo, aberrante y estúpido”, calificó Kicillof. Por su parte, Abal Medina indicó que la versión periodística “es una ridiculez, me pareció un chiste”.

En el Gobierno existen distintas posturas en relación con la estrategia en el mercado cambiario. “Este gobierno es una mezcla entre La Salada y WalMart”, definió, irónico, Guillermo Moreno frente a un grupo de empresarios. Este funcionario manifestó en la semana, tal como lo hizo en el último viaje a Angola, que el mercado minorista del dólar –el llamado “chiquitaje”– “no mueve la aguja”, indican que comentó. Moreno cree que actualmente no se verifica una corrida cambiaria movilizada por algunos grupos económicos como sucedió después de las elecciones de octubre. “Ahora salimos a controlar y generó que se dispare el dólar”, manifestó a empresarios Moreno, quien tiene una disputa interna con el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, y pretende a futuro relajar las restricciones. Tras ese objetivo, ayer se reunió con operadores del mercado (ver página 5).

Kicillof buscó poner paños fríos a la coyuntura cambiaria. “Todo el mundo sabe que esto no es 2001, por eso tienen que inventar trascendidos. Nada de eso existe, es mentira”, aclaró. El editor de El Cronista, Fernando González, respondió que “no es una operación de prensa, ni se impulsa una megadevaluación, ni una corrida cambiaria, como imagina o le hacen imaginar al viceministro. Es un proyecto que está sujeto a evaluación de un gobierno que impulsa la pesificación de algunas variables de la economía real como última ‘batalla cultural’”, insistió. “En realidad tendrían que decir ‘queremos que se pesifique la economía porque así tenemos algún negocito’”, afirmó Kicillof.

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