El típico caso del chorro de clase media.

Ayer me robaron. Pero el ladrón no fue un pibito de la villa que buscaba plata para droga. Tampoco fue un político corrupto llevándose mis impuestos, un sindicalista mafioso o un empresario estafador. Me robó un tipo de clase media alta. Para ser honestos fue un simple hurto, pero es lo mismo. Me pasó lo que le paso seguramente muchas veces a mas de uno de ustedes: perder el celular y que no lo devuelvan. Pero yo no lo perdí en la calle, colectivo o una estación de tren. Mi teléfono no lo encontró ninguna persona necesitada ni ningún criminal. Me olvidé mi teléfono en un lugar cerrado donde todos los que estaban adentro eran profesionales trajeados o en el peor de los casos empleados con muy buenos sueldos. Mi teléfono era de los viejos, no vale nada, por eso al darme cuenta 10 minutos mas tarde del olvido, llamé confiado. Intenté 3 veces sin que nadie atendiera, y a la cuarta vez apareció el contestador. Alguien lo había apagado.
Ay ay ay Jean Carlo, la cara de bueno que tenías...

No soy amigo de nadie de los que estaba, ni siquiera conocido, a algunas caras las tengo de vista, pero siempre los escucho hablar entre ellos. Cierran negocios importantes, son gerentes de empresas, venden propiedades, chapean con contactos en organismos públicos o hablan de viajes a Nueva York. Y critican al gobierno claro, las tierras fiscales que se afanó Cristina, que chorra! La que se afana Moyano, chorro! Y ni hablar los pibes de la villa! O los piqueteros que en lugar de trabajar viven de arriba de nuestros impuestos. 

La gente de clase media/alta para arriba asume que su vida es un ejemplo a seguir por la sociedad, que el estado es un parásito, se indignan con el maltrato de las grandes empresas, odian la corrupción sindical  y creen que los pobres son todos vagos y ladrones. ¿Y por casa como andamos? 

Al encontrarse un teléfono con valor de mercado de $50/100, ¿que hace el señor que gana 6000 pesos por mes? Se lo queda.  Porque el mío no es un caso aislado, no conozco a nadie que haya perdido su celular y se lo hayan devuelto. Si se que en mi grupo de amigos cuando encontramos uno lo devolvimos, pero al revés nunca nos pasó. Y fueron teléfonos perdidos en universidades públicas y privadas, en cajas de banco, en boliches de esos que alquilan mesas a $10.000 la noche, en su propio trabajo sea en multinacionales u oficinas del estado, en un avión, en combis privadas, en el recreo de un carisimo colegio bilingue o hasta en una fiesta privada en casa de un amigo pudiente. 

Cuando la clase media piensa en ladrones piensa en marginales o en poderosos, pero lamentablemente en nuestra sociedad la norma es que son todos chorros, desde el mas rico hasta el mas pobre pasando por todos los que están en el medio. Un lindo ejemplo es la inauguración de Tower Records, fiesta dentro de la disquería con artistas famosos, que terminó en escándalo con las celebridades afanándose cds. Como decía ese loco lindo de Jesucristo, el que esté libre de pecados que tire la primera piedra. Flaco, si te encontrás algo que no es tuyo y el dueño te llama para recuperárselo si no se lo devolvés, sos un chorro! ¿Después con que autoridad moral podés ponerte a criticar lo que roba Moyano o los pibes chorros?  Si un tipo con un buen trabajo se roba mi celular para hacerse 50 pesos en el mercado negro, no me quiero imaginar que haría si tuviera a su disposición los millones que manejan los funcionarios públicos o si vivieran en una villa. 

Así que querido amigo de clase media alta, la próxima vez que se queje por la inseguridad y se ponga en alerta contra los ladrones, no mire al chico con gorrita que pide monedas, mire al lado suyo. O al espejo.

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