Sarkozy insinuó que la oposición agita el escándalo L'Oreal.

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 DAR LA CARA. Nicolas Sarkozy. 
REUTERS
PARIS.- En su primera declaración pública sobre el escándalo de las donaciones ilegales que sacude Francia desde hace semanas, el presidente Nicolas Sarkozy rechazó ayer, como se esperaba, las acusaciones de que recibió dinero para su campaña electoral en 2007 en forma ilegal por parte de la heredera del imperio cosmético L’Oreal, Liliane Bettencourt.

"Se trata de malvadas calumnias", dijo Sarkozy en una entrevista en vivo con el canal France 2. Se refería al testimonio de la ex contable de Bettencourt, que dijo que en 2007 había recibido la orden de entregar 150.000 euros al entonces jefe de campaña de Sarkozy, el actual ministro de Trabajo Eric Woerth. La cifra es varias veces mayor que la aceptada por la legislación francesa para los partidos políticos en campaña.

La ex contable, Claire Thibout, también dijo que Bettencourt le daba dinero frecuentemente a Sarkozy durante su larga gestión como alcalde del suburbio parisino de Neuilly, donde la heredera de L’Oreal y una de las mujeres más ricas de Francia tiene su residencia. Thibout se rectificó luego respecto de este asunto en particular. "Yo no era una persona de confianza de los Bettencourt", subrayó Sarkozy, que aclaró que sólo cenó dos o tres veces con ellos, junto con otros invitados. "¿Cree que yo retiraba dinero allí cada vez?", preguntó con ironía.

Conspiración
Asimismo, Sarkozy expresó su plena confianza en Woerth y lanzó la idea de que opositores alentaron el escándalo para frustrar su reforma jubilatoria, de la que Woerth es responsable. El borrador, que prevé aumentar la edad jubilatoria de 60 a 62 años, será presentado hoy en el gabinete. El Parlamento se ocupará del proyecto en septiembre. "Miren a Alemania o España. No hay país que no haga esfuerzos", indicó. (DPA)
Fuente: www.lagaceta.com.ar/

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