La bailarina que quería ser revolucionaria

El Archivo Nacional británico desclasificó unos documentos tan inéditos como increíbles en los que se revela que la famosa bailarina británica Margot Fonteyn estuvo involucrada en un complot para derrocar al gobierno de Panamá en los años 50. Su increíble plan la llevó incluso a pedirle hombres y armas a Fidel Castro.

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En la década del 50 Margot Fonteyn brillaba en los escenarios. En forma oculta preparaba un descabellado movimiento revolucionario en Panamá.

La renombrada bailarina clásica Margot Fonteyn estuvo "metida hasta el cuello" en un complot para derrocar al gobierno de Panamá con la ayuda de Fidel Castro, según documentos secretos que se hicieron públicos días atrás.
Los telegramas y cartas confidenciales muestran cómo Fonteyn se vio envuelta en un plan golpista en contra del gobierno panameño a finales de la década de 1950, durante la cual ella y su esposo Roberto Arias, un diplomático panameño, buscaron el apoyo de Castro para provocar una revolución que falló a último momento.
Los documentos dados a conocer por el Archivo Nacional Británico, señalan que Fonteyn, entonces de 39 años, le admitió al ministro de la Oficina de Exteriores británica, John Profumo, que ella y su esposo habían visitado a Castro en Cuba y que el líder se había comprometido a darles algunas armas y hombres.
"Ella afirmó que... Castro estaba detrás de este golpe. Naturalmente él tenía que negar cualquier conocimiento", escribió Profumo.
Fonteyn era una bailarina británica de fama internacional cuando fue arrestada y retenida brevemente en una prisión de Panamá el 20 de abril de 1959. Unos días antes, ella y su esposo se habían ido supuestamente de vacaciones en un yate, pero realmente buscaban reunir hombres y armas para el grupo.
Los documentos indican que funcionarios británicos en Londres y diplomáticos en Panamá y Nueva York, se esforzaron para que no se conociera el incidente, pues temían que el complot amenazara las relaciones entre Gran Bretaña y el país centroamericano. Sin embargo, también documentan cómo los funcionarios consideraron que los eventos eran una especie de comedia.
"Tuve que pellizcarme varias veces durante su visita para asegurarme que no estaba soñando la historia de ópera cómica que ella desarrolló", escribió Profumo, quien en uno de los documentos describió su encuentro con Fonteyn poco después de que ésta fuese liberada.
Por su parte, el embajador británico en Panamá, Ian Henderson, no se mostró sorprendido por la actuación de Fonteyn.
"Espero que se mantenga alejada de Panamá por mucho tiempo", escribió. "Su conducta es altamente criticable e irresponsable".
Los funcionarios manifestaron que aunque Fonteyn estaba "metida hasta el cuello en el complot", era una revolucionaria inexperta, que percibió la situación de "una forma encantadoramente ligera".
Profumo escribió que Fonteyn le contó que, mientras se ponía en marcha el golpe, ella había cometido el error de lanzar documentos incriminatorios al mar, que luego fueron recuperados por funcionarios.
Mark Dunton, un historiador del Archivo, dijo que los documentos revelados el viernes permiten conocer un poco más de un capítulo de la vida de la bailarina del que poco se sabía.
Fonteyn, quien luego incrementó su fama al bailar junto al ruso Rudolf Nureyev, regresó a Panamá años después del fallido intento de golpe. Murió allí en 1991.

Fuente: http://observadorglobal.com

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