El fenómeno de las charlas TEDx

El fenómeno de las exitosas charlas motivacionales

Las ideas transformadoras que atraen cada vez a más jóvenes

En Tecnópolis, el TEDx fue récord: 30 mil personas fueron a la búsqueda de conceptos inspiradores. Se sienten parte de una comunidad y algunos sueñan con ser oradores. El rol de los sponsors individuales y los voluntarios.

Javier Borelli

Las ideas transformadoras que  atraen cada vez a más jóvenes

Masiva - A diferencia de otras charlas, que cobran hasta U$S 100, en la Argentina fue gratuita, con la ayuda de voluntarios.

María Fux deja que su mano conduzca al resto del cuerpo. Sus dedos la hacen girar sobre la punta de su pie izquierdo. Lo hace con la ductilidad de una bailarina de veinte años, pero tiene 92. Habla bajo, pero su voz llega hasta los oídos de las 10 mil personas que la observan en el auditorio de Tecnópolis. Cuenta de qué se trata la "Danzaterapia" y cómo puede ser utilizada para recuperar el equilibrio psicofísico y la expresión de personas con algún tipo de discapacidad. Es la enésima oradora de la edición 2014 de TEDx Río de la Plata pero nada parece distraer al público que, tras el gracias final, la despide con una ovación.
Apenas 1300 personas participaron del primer ciclo de charlas de "ideas que valen la pena" que se hizo en Buenos Aires en 2010. Este año hubo 30 mil inscriptos, a pesar de que el encuentro tuvo lugar un día de semana en horario de oficina, y fue necesario sortear los asientos para definir quiénes lo podrían ver en vivo. ¿Qué hace a estas charlas un fenómeno tan popular? ¿Qué van a buscar los participantes?
"Vi muchas charlas TED por Internet y tener la posibilidad de estar acá en persona es increíble", cuenta Uriel, de 22 años, a Tiempo Argentino en uno de los recesos del último evento organizado en Tecnópolis el 1 de octubre. "No sé si pienso en llevarme ideas, pero sí conceptos que digan los oradores y que pueda usar más adelante", agrega mientras sus tres amigos de la facultad con los que concurrió asienten con la cabeza.
¿POR QUÉ? "La gente tiene sed y hambre de abrir sus mentes, de enriquecerse como personas y sociedad. Por eso cuando ve que hay algo bien preparado, se dan el gusto de tomarse el día", interpreta el físico y Doctor en Ciencia de Materiales por el Instituto de Tecnología de  Massachusetts (MIT) Gerry Garbulsky, una de las cabezas principales de la organización de TEDx Río de la Plata. Él ya participó del armado de siete ciclos similares en Buenos Aires en los últimos cinco años y de dos destinados específicamente para público joven de entre 16 y 21 años. Siempre con auditorio lleno. Con ese impulso anunciaron para el próximo 18 de abril una nueva versión: el primer TEDX Río de la Plata ED, una serie de charlas específicas para pensar cómo mejorar la educación.
EL BOOM. Las charlas TED (cuyas siglas corresponden a las iniciales de las palabras Tecnología, Entretenimiento y Diseño) surgieron en California, Estados Unidos, en 1984. Su objetivo era la difusión de ideas "que valen la pena" a través de un formato de ponencias breves de hasta 18 minutos.
Con el avance digital, las intervenciones de reconocidos oradores comenzaron a ser subidas a Internet y a circular libremente logrando que TED adquiera fama en todo el mundo. Envalentonados por el éxito de su propuesta, la ONG a cargo de la licencia en EE UU decidió que era hora de que florezcan mil TED y habilitó la posibilidad de que otros grupos organicen sus propios eventos de manera independiente. A eso remite la "x" final que aparece en el nombre de las distintas versiones que ya se han replicado en 164 países. 
Según Jay Harret, coordinador de todas las versiones internacionales de TED, ya se produjeron más de 10 mil eventos con sus siglas (un número difícil de imaginar considerando que se trataría de casi uno por día desde 1984). Ninguno, sin embargo, juntó a tantas personas como el último TEDx Río de la Plata. Por eso se acercó a Tecnópolis para tratar de entender el fenómeno. Según contó a Tiempo Argentino, dos de las claves que pudo identificar fueron la calidad de la organización y la gratuidad de las entradas (algo que no es común en otras versiones donde pueden llegar a costar hasta 100 dólares).
"Es la primera vez que vengo a este TEDx, pero fui a TEDx Puerto Madero en 2012 y a TEDx UCES el año pasado", cuenta Mariano, que estudia administración de empresas en una universidad privada. "Me gusta porque hay nuevas formas de ver las cosas y siempre te llevás algo", destaca. Cree que podría ser orador de una TED en el futuro. Pero primero tiene que desarrollar su idea transformadora.
MOTIVADOS. Alexis se sienta en el pasto del predio de Tecnópolis a comer una manzana. Queda media hora de receso antes de volver a ingresar al auditorio para el último bloque de charlas. "Me gusta la comunidad que se forma y estar al tanto de lo que pasa", le cuenta a Tiempo Argentino. "La primera parte fue más innovadora y me llevo un montón de anotaciones. La segunda fue más emotiva y lloré bastante", evalúa transcurrida gran parte de la jornada.
De su cuello cuelga una credencial como las del resto de los participantes, pero la suya lleva impreso un corazón rojo con una letra T. Eso lo identifica como un T-Lover (que podría traducirse como Amante-T), una modalidad que encontró el equipo rioplatense para juntar fondos que puedan costear el evento. "Conozco TEDx hace bastante. No tuve suerte con los sorteos y aproveché que abrieron la posibilidad de ser sponsor individual y opté por esta forma", explica.
Ser T-Lover le garantiza un lugar en el evento y una ubicación en el sector de los oradores, un llavero impreso con tecnología 3D, una remera de TEDx Río de la Plata y una tarjeta de descuentos. Pero por sobre todas las cosas, le permite formar parte de la comunidad. Eso a cambio de 1500 pesos que pueden ser abonados en cuotas sin interés.
"Este tipo de iniciativas permite que otra gente pueda acceder gratuitamente al evento.  Es un porcentaje menor pero simbólicamente es muy importante para complementar el presupuesto. Por eso hay que rescatar que todo el equipo organizador es voluntario", cuenta Marcelo Iñarra Iraegui, quien tiene a cargo la coordinación de los T-Lovers.
"Este año tuvimos 60 sponsor individuales entre T-Lovers y los que llegaron por Inspira", agrega. Inspira es otra propuesta similar pero adaptada a las empresas. Estas pagan y luego dan la entrada y los beneficios a algún empleado, poveedor o cliente.
"Capaz que no te llevás ideas para construir, pero sí charlando con mi familia y amigos pueden salir cosas copadas", reflexiona Alexis. "Si te dijera que no creo poder ser un orador de estas charlas es como si no hubiera aprendido nada", concluye.
MÁS QUE UNA INSPIRACIÓN.  De alguna manera, algo similar ocurre en otras charlas inspiracionales de las que ha dado cuenta este diario. Por ejemplo, la que dieron referentes de Twitter, Netflix y Skype, Joseph Guardiola o "fracasados" que vivieron para contarla en las Fuck Up Night. A la búsqueda de ideas.
Romina tiene 25 años y nunca había participado de otra TEDx hasta el 1 de octubre. Unos amigos le contaron de qué se trataba y le gustó. De la experiencia se llevó una sensación nueva: "La emoción de escuchar algo que no sabías que te interesaba y que te puede generar una idea y cambiar la forma de pensar."
Iñarra Iraegui explica ese efecto señalando que las charlas TED funcionan como complemento de la educación formal.
"La gente lo que busca son ideas que mejoren la calidad de vida de todos y a la vez que llenen de sentido la suya. Busca una inspiración para su vida profesional, individual y realmente lo logra", dice quien por su rol en la organización mantiene el vínculo más frecuente con el público de las TED. "También les da la posibilidad de decir: puedo generar un proyecto basado en una idea. Potencia el valor de la idea. Y cuando esta se hace acción, ahí se concreta parte del efecto: el verdadero impacto de TEDx Río de la Plata", sentencia. 
"En los eventos sentimos que la experiencia de la gente es 50% por las charlas y 50% por el resto de lo que sucede en el evento", plantea Garbulsky desde Río de Janeiro, donde se realiza TED Global, uno de los dos eventos que realizan por año la ONG madre de todas las charlas. "No es lo mismo dedicarle un día entero a desconectarse de la rutina para ser estimulado, que mirarlo por Internet. La gente se da cuenta de eso."
"¿Cuál fue la charla que más te gustó?", se escucha en el camino al colectivo a la salida de Tecnópolis. Las opiniones varían, pero hay tema de discusión garantizado.
Harret, el estadounidense curioso de la TED madre, se alegra porque el público joven lo hace sentir como en un recital de rock. Mientras tanto, la mayoría de los que pasan a su alrededor sin mirarlo parece tener la ilusión de ser la estrella del próximo concierto.  «

De pep guardiola a los que cuentan sus historias de fracasos

En 2013 llenó un Gran Rex y en 2014 un Luna Park. No llevará tanto público como Ricardo Arjona, pero para un entrenador deportivo como Josep Guardiola es sorprendente. El ex director técnico del Barcelona es apenas un exponente de un fenómeno cada vez más convocante en Argentina: el de las charlas motivacionales. Hasta hace poco la contratación de un deportista, emprendedor exitoso o de una celebridad para dar una charla inspiradora era una estrategia reducida a compañías que buscaban mejorar el clima laboral. Hoy muchos de ellos han llegado a los grandes escenarios y la gente paga entradas caras para verlos. "Vienen para abrir y ampliar sus mentes. En nuestros eventos pueden resolver problemas o dificultades presentes tanto de nuestra vida personal como profesional, ya sea inquietudes de desarrollo, conocimiento, innovación, motivación, superación, entre otros", responde Ariel Martínez Divietri, director de RHUO Executive Education, la empresa que trajo a Guardiola en pleno Mundial de Brasil 2014.
"Estas charlas están en auge. Se puede ver en las visualizaciones de Youtube que tienen las charlas TED o en la gente que asiste a eventos en los que hablan emprendedores en días laborales", añade Daniela Gutman, integrante de La Maquinita y organizadora de las “Fuck Up Nights”, un ciclo de charlas en las que distintos emprendedores cuentan sus historias de fracaso para incentivar a otros a arriesgarse.  "El objetivo de nuestras charlas no es que sean motivacionales, sino transformacionales", se diferencia Gerry Garbulsky, organizador de TEDx Río de la Plata. "No es la idea de que la gente se vaya pensando 'sí, se puede', sino de compartir una idea y que la motivación pueda venir a partir de eso".

La conferencia con trucos para empresarios

En septiembre se realizó en Buenos Ares la primera edición de "Digital Marketing Conference", un evento orientado a los emprendedores argentinos en el que tres empresarios intentaron motivar contando sus trucos a la hora de convertir una idea en un negocio.  Los "speakers" fueron Dom Sagolla (co-creador de Twitter), Marc Randolph (co-fundador de Netflix), y Jonas Kjellberg (co-creador de Skype). Más allá de la polémica desatada cuando Twitter denunció la falta de vinculación de Dom Sagolla con la empresa, los oradores se las ingeniaron para hacer valer los mil pesos en promedio que cada uno de los cerca de mil asistentes pagaron para que les revelaran “las claves del entrepreneurship” o "emprendedorismo". Randolph contó la historia de Netflix, que inicialmente era una distribuidora de películas en CD por correo. "Fuimos mejores que Blockbuster porque ellos nunca le prestaron atención a la web, nosotros fuimos siempre una empresa de software, un aplicativo que vendía películas". Este tipo de reflexiones fueron aplaudidas por un público que se negaba a pensar que el costo de la charla era más alto que las enseñanzas.

Charla

Escuela ORT

El 29 de octubre se llevará a cabo TEDxORTArg, el primer evento TEDx (organizado de manera independiente) realizado por una escuela media argentina y con una licencia oficial de TED. Lo harán con el lema "Pasiones que inspiran".

Textuales

"No salí sorteado para esta TED, pero fui a eventos pasados. Ahora tengo un proyecto que quiero realizar y creo que de algún modo las charlas pueden ayudar a animarme."

Nahuel (20 años)

"Yo veo las charlas TED por Internet. Creo que de lo que cuentan podés sacar alguna idea y me gusta especialmente porque podés ver a la persona que tuvo ese desarrollo."

Josefina (30 años)

"Voy a distintas charlas motivacionales o de emprendedores. Me gusta escuchar sus experiencias. Las TED tienen algo distinto porque también se tratan temas sociales."

Pablo (32 años)

Fuente: Tiempo Argentino

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