Rescataron a 12 mujeres víctimas de explotación sexual en el microcentro porteño.

TRATA DE PERSONAS

La Protex participó de los operativos

Rescataron a 12 mujeres víctimas de explotación sexual en el microcentro porteño.

El titular del Juzgado Criminal y Correccional Federal N°6 de la Capital, Rodolfo Canicoba Corral, ordenó 20 allanamientos en simultáneo: en cuatro de ellos funcionaba un prostíbulo y el resto operaba como oficinas y viviendas. A su vez, en otro domicilio se halló dinero y documentación relacionada con posibles operaciones de lavado de activos del dueño del local. Tres personas quedaron detenidas.

 

Por:

Ana Inés Cabral

Doce mujeres fueron rescatadas luego de un gran operativo realizado ayer por la tarde en un edificio ubicado en la esquina de Esmeralda y Lavalle. De los veinte departamentos allanados, en cuatro de ellos, funcionaba un prostíbulo. El resto operaba como viviendas y oficinas de los presuntos proxenetas. El despliegue fue ordenado por el juez Federal Rodolfo Canicoba Corral, titular del Juzgado Criminal y Correccional Nº6, en la causa cuya instrucción está cargo del fiscal Jorge Di Lello con la colaboración de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), a cargo de Marcelo Colombo.

No fue un allanamiento más. Según la investigación de la Procuraduría especializada, se trata de una asociación ilícita conformada por, al menos, catorce personas. Entre otros delitos, la organización habría acogido a mujeres con fines de explotación sexual, lavado de dinero, e incluso delitos contra el régimen penal cambiario.

El histórico prostíbulo denominado “VIP” cuenta con una gran cantidad de denuncias desde 2010. Sin embargo, los allanamientos se ordenaron en el marco de la causa originada en 2011. En el pedido original se había solicitado el allanamiento de otros cuatro prostíbulos más. Pese a las múltiples causas que se iniciaron con relación al prostíbulo de Esmeralda, nunca se llamó a indagatoria a ninguna de sus responsables, ni se dispuso la clausura del inmueble.

Como resultado del procedimiento,  tres personas resultaron detenidas y deberán prestar declaración indagatoria. A su vez, se identificó al “volantero” del prostíbulo, quien además oficiaba de “campana” ya que alertaba a la encargada de los movimientos en torno al local.

De las oficinas que se encotraban en un edificio ubicado a la vuelta, se secuestró información del local y documentación de las empresas con las que presuntamente lavarían dinero proveniente de la actividad ilegal.

Allanamientos en simultáneo

Fueron veinte los lugares allanados: siete unidades en el edificio ubicado en la calle Esmeralda al 500, cuatro de ellas, en los departamentos del 1° y 2° piso que integrados funcionaban como prostíbulo. En esas cuatro unidades, se hallaron a las víctimas, se detuvo a una encargada y se secuestró documentación relacionada con la explotación sexual. Las otras tres no se concretaron por un error en la consignación de los pisos que constaban en las escrituras y folios reales que diferían del listado de expensas hallado durante el allanamiento.

Por otro lado, el operativo también se realizó en cuatro unidades de un edificio ubicado en la avenida Corrientes al 700, en los pisos 13, 18, 22 y 23. Allí, se encontró dinero y documentación relacionada tanto con la explotación sexual como con las posibles operaciones de lavado de dinero a través de empresas constituidas por el dueño del prostíbulo.

A su vez, se realizaron otros operativos en dos unidades  del edificio ubicado en la calle Perón al 1500. Se trataba de otro privado que era manejado por el dueño del "Esmeralda". Sin embargo, en el lugar no se encontró nada que pueda aportar a la investigación. Finalmente, otros siete domicilios particulares también fueron allanados.

El operativo

Los visitantes del microcentro porteño pueden encontrarse con los escenarios y universos más variados. Por allí caminan miles de personas por día a gran velocidad contrastando con los grandes embotellamientos de tránsito que se generan en esas calles. Negocios de ropa, restaurantes, delivery’s de todo tipo de comida, bares, sex shops, cines, librerías, comercios que ofrecen ‘de todo un poco’, vendedores ambulantes y prostíbulos. En Esmeralda al 500, en la esquina de la calle Lavalle y a una cuadra de la avenida Corrientes y sus luminosos carteles de obras teatrales, se realizó el megaoperativo de ayer a la tarde.

Es un edificio antiguo, oscuro, con escaleras en forma de caracol y un ascensor. La Dirección Nacional de Migraciones y el Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a Personas Damnificadas por el delito de Trata del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos fueron los primeros en ingresar luego del grupo especial de Prefectura.

En el primer piso, encontraron dos puertas, una a la derecha y otra a la izquierda, comunicadas entre sí por un pequeño y oscuro pasillo. En esta última, se pudo constatar la presencia de varias mujeres que dijeron ser las encargadas de la limpieza del lugar, camuflado como un SPA y salón de masajes. Ellas se encontraban en la recepción de la sala pero al hacer apenas unos pasos, se visualizaban las puertas que daban a diferentes cuartos, la mayoría de ellos con camillas para “hacer masajes” con carteles y decoración alusiva al mundial de fútbol que está en curso,  todo en color celeste y blanco. Algunas habitaciones contaban, además, con jacuzzis y duchas con marcas de cigarrillos quemados en el piso.

Al ingresar al otro “departamento”, lo primero que vieron los investigadores fue la recepción con un escritorio con unos seis teléfonos inalámbricos que no paraban de sonar. De la pared colgaba un televisor que transmitía la goleada de Brasil a Camerún por 4 a 1 y una pantalla con cámaras de seguridad a través de las cuales se podían ver diferentes partes del edificio. Allí, también había guirnaldas celestes y blancas, acompañadas con un poster del seleccionado argentino y letras que formaban un “Vamos Argentina”. Al recorrer el lugar, bastante más grande que el anterior, se pudo determinar la presencia de un hombre, acusado de ser el tarjetero del prostíbulo y con una mirada desafiante. Se le tomó declaración para especificar su función. En la habitación contigua, se encontraban las doce mujeres que fueron rescatadas. Cuatro de ellas de nacionalidad paraguaya y el resto argentinas. En el cuarto de al lado, la encargada del lugar que quedó detenida.

Todos los cuartos de este histórico prostíbulo VIP contaban con carteles que decían “Prohibido fumar” y “No pague por sexo”.

Algunas de estas habitaciones tenían sillones de tinte “minimalista” irregulares y de diferentes colores que acompañaban a algunas camillas, jacuzzis y duchas. Las luces variaban, algunas eran de color roja, otras azules y otras blancas, de acuerdo a la ambientación que se le quería asignar a cada sala.

Ese departamento tenía la particularidad de tener muchas puertas que conducían cada vez a más habitaciones con camas para “masajes”. En algunos aparecieron zapatos negros con brillos, tirados por el piso. En una habitación perdida del fondo que daba a un patio interno, había comida en una mesa junto a maquillaje, una botella de red Bull, una jarra y el sobre de una sopa Knorr abierto. Las paredes con humedad y el desorden dejaba a entrever que es la cocina del prostíbulo VIP.

De la bolsa de basura que había de uno de los cuartos del fondo, salieron cantidad de papeles y restos de envoltorios de preservativos. Además, debajo de una de las camillas pudieron rescatarse boletas, documentación, un consolador. Y el libro de pases: una lista con los nombres de muchas mujeres, el “servicio” que había prestado, el valor y la fecha.

Fuente: Fiscales.gob.ar

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