Marita Verón: Una testigo puso entre las cuerdas a los proxenetas riojanos.

Andrea R reconoció haber visto a Marita Verón en los prostíbulos de La Rioja y acusó a "La Chancha" Alé. El escalofriante testimonio.
Por Edgardo Guantay (*)

foto perfil.com

Fernando José Gómez, "El Chenga", fue quien supuestamente embarazó a Marita. | Foto: CEDOC

La declaración de la testigo protegida Andrea R  fue un golpe demoledor contra los principales imputados, no sólo porque reconoció haber visto a Marita Verón en los prostíbulos riojanos, sino también porque señaló  al polémico ex presidente del Club San Martín, Rubén "La Chancha" Ale, como uno de los proxenetas que llevaba chicas provenientes de Foz de Iguazú a los cabaret de Liliana Mediana para que ejercieran la prostitución.

Desde un comienzo los hermanos José y Gonzalo Gómez, junto a su madre Liliana Mediana, propietarios de varios prostíbulos riojanos  y acusados de haber participado del secuestro y desaparición de Marita Verón se mostraron reacios a que el testimonio de Andrea R previsto para otra fecha  se adelantará y a través de sus abogados denunciaron que se estaba violando el derecho el defensa , ya que sus letrados no habían tenido oportunidad de preparar el cuestionario pertinente, por lo que solicitaron que el mismo se difiera para otra oportunidad. 

La negativa del tribunal a aceptar el pedido, rompió con la tranquilidad que reinaba en la sala y llevó a que José Chenga Gómez pidiera hacer uso de la palabra, para manifestar su bronca e indignación: "¡Basta ya, no aguantamos más! ¡Queremos defendernos!,” y  en medio de una gran tensión, anunció que él junto a su hermano y su madre se retirarían de la sala porque no estaban dispuestos a escuchar un testimonio que consideraban mentiroso.

Cuando el tribunal los invitó a pasar una sala contigua, según denuncio el abogado de la querella José Dantona, Gonzalo Gómez amenazó a su colegaCarlos Garmendia diciéndole ·A estas me la vas a pagar”.

Luego que los ánimos se calmaron, Andrea R comenzó su estremecedor relato para brindar detalles escalofriantes sobre su cautiverio y dar precisiones sobre su conmovedor encuentro con Marita Verón.

Quebrada por el llanto Andrea R contó que un día que había sido castigada por haberse negado a ejercer prostitución conoció a Marita Verón: “Yo estaba fuertemente amarrada, cuando se me apareció una mujer teñida de rubia con un bebé en brazos que se conmovió ante mi situación y procedió a aflojarme las cuerdas. Me recomendó que me no me rebelara, porque  según me dijo esta gente es capaz de cualquier cosa y me mostró como habían castigado su espalda y lastimado su oreja. Pero me instó a que no perdiera la fe y me hizo prometerle que la primera que recuperara la libertad daría aviso a la familia de la otra para que la rescataran”.

“Durante la charla, Marita me contó que tenía una hija que se llamaba Sol y que el bebé que tenía en brazos no lo quería, pero que él no tenía la culpa de lo que le estaba pasando. Para ese entonces ella respondía al nombre deLore o Loly y era la esposa de José Gómez. La conversación se interrumpió abruptamente  cuando este la vino a buscar y se la llevó en una camioneta “.

“Mi vida valía $2.500”. Durante su relato Andrea contó que fue reclutada por los proxenetas durante un viaje que había hecho con una amiga a Santa Rosa de La Pampa: “Durante nuestra estadía allí conocimos a una chica de nombre Laura, que nos invitó  a conocer  La Rioja: “Apenas llegamos nos llevaron al prostíbulo de Liliana Medina, donde nos informan que habíamos sido vendidas por $2.500 para ejercer la prostitución. Yo trate de explicarle que se trataba de un mal entendido, pero lejos de escucharme terminaron dándome una golpiza y advirtiéndome que a partir de ese momento, mi vida le pertenecía a ellos”.

La casa del terror. “Les rogué, les suplique que me dejaran hablar por teléfono con mis padres para que le devolvieran la suma que ellos habían abonado por mí, pero no hubo caso. Yo estaba ahí condenada a  pagar mi deuda con servicios sexuales”, contó Andrea, en un relato entrecortado por el llanto.

“Mi constante negativa a ejercer la prostitución tuvo como consecuencia severos castigos físicos y psicológicos. Un día me llevaron a un patio trasero, me subieron a una silla y me colocaron una soga alrededor del cuello  amenazándome que si no desistía de mi rebeldía iba a sacar la silla para que muriera ahorcada. No conforme con semejante tortura psicológica, me llevaron a un cuarto donde guardaban herramientas y me encerraron con una chica que estaba muerta”.

La Chancha Ale: Durante su estadía en La Rioja, Andrea contó que un día vio cuando Rubén Ale llegó al prostíbulo llevando chicas de Foz de Iguazú para que ejercieran la prostitución. El dato aportado por la testigo, fue considerado de vital importancia por los abogados de Susana Trimarco, que desde un comienzo han tratado infructuosamente de probar la vinculación de Los Ale con el secuestro de Marita Verón, aunque al momento de elevar el caso a juicio no habían podido presentar pruebas contundentes para sostener la acusación.

El testimonio de Andrea R continuará durante la jornada de hoy, oportunidad en la que los abogados de los principales imputados intentaran desacreditar sus dichos, que a juicio de muchos serán determinantes a la hora de dictar la sentencia.

(*) Especial para Perfil.com

Fuente: Perfil.com

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